La respuesta es que SI, a través del precioso regalo que Dios nos concede a través de las INDULGENCIAS.
Todo católico puede ejercer la caridad en su mayor grado ayudando a los difuntos que más lo necesitan.
El purgatorio es DOGMA de FE: allí van las almas de los difuntos que no han recorrido por completo el camino de la Santidad en vida y que al morir no se han condenado en el infierno. El Papa Benedicto XVI en su encíclica “Spes Salvi” insinúa que la inmensa mayoría de las personas van al purgatorio, pues la misericordia de Dios hace que muchos pecadores se arrepientan en los momentos finales de su vida. 
Y la Iglesia nos recuerda el deber moral, que nace de la Caridad, de rezar por los difuntos para hacerles más breve su paso por el purgatorio purificador de sus pecados.
Pues reflexionemos sobre la posibilidad que tenemos de ayudar a los difuntos en su camino hacia el Cielo.
Debajo de esta imagen tenemos la respuesta.
Todo católico puede lucrar (sinónimo litúrgico de “ganar”) UNA INDULGENCIA PLENARIA CADA DÍA
Si, UNA al día. No más de una, y SI UNA CADA DÍA durante toda la vida.
¿COMO SE HACE?
Pues viviendo las condiciones que pide la Iglesia Católica, que son éstas, y han de cumplirse TODAS:
1ª: Confesar todas las semanas
2ª: Comulgar todos los días en la Santa Misa 
3ª: Rezar, tras comulgar, en silencio interior, un Padrenuestro por las intenciones del Papa
4ª: Expresar a Dios en la oración el deseo de ganar la indulgencia y aplicarla por un difunto
* En esta cuarta condición, cada uno puede aplicarla por quien quiera o, sencillamente, por
el alma del purgatorio que más lo necesite
5ª: Sentir un profundo ODIO y AVERSIÓN al PECADO, que es ofensa a Dios
Por tanto:
Para ganar indulgencia plenaria debo confesar primero y luego comulgar en un plazo no mayor de una semana (desde que confieso hasta que comulgo). Y a la vez tener intención de ganar la indulgencia, rezar por el Papa y mantener en el corazón un rechazo auténtico al Pecado. 
Además esta vivencia me acercará muchísimo a Dios ya que las obras de caridad son el camino para llegar al Cielo (ver Mateo 25). Para San Alfonso, patrono de los moralistas y confesores, no hay mayor obra de caridad que aplicar indulgencias por las almas del purgatorio. 
Está en nuestra mano vivir esta maravillosa prueba de amor. Toda aquella persona que confiese todas las semanas y vaya a Misa todos los días comulgando puede sacar un Alma del Purgatorio cada día. 
Que la Virgen María, Reina del Purgatorio, nos aliente a hacer realidad esta preciosa tarea cristiana.
Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".