[NOTA: Este artículo cita declaraciones del cardenal Marx, arzobispo de Munich y Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, como asimismo de Mons. Bode, obispo de Osnabrück, dos de los tres obispos elegidos como delegados para el Sínodo. Fueron hechas al periodista durante la reunión de primavera de la Conferencia Episcopal Alemana. A continuación se presentan sus principales extractos, con énfasis añadido por nosotros. El punto principal parece ser la nueva actitud de los obispos alemanes de seguir adelante por su cuenta, lo que podría indicar que prevén que no van a ser capaces de “guiar” al Sínodo tan fácilmente como habían creído posible. El chantaje está en el aire en la Conferencia alemana …]

Regina Einig
Die Tagespost

25 de febrero 2015

.. el cardenal Reinhard Marx subrayó que en vista del sínodo sobre la familia en otoño (boreal) la intención de los obispos alemanes es “ir por nuevos caminos” y “ayudar a que las puertas se abran” y que en la Iglesia universal haya “ciertas expectativas” sobre Alemania. También dijo a los periodistas en Hildesheim el martes [24 de febrero] que esperaba que algunas cuestiones podrían abordarse antes del sínodo. […]

El sínodo tendría que encontrar un texto para “fomentar aún más” el debate y encontrar una posición común en las cuestiones fundamentales. Doctrinalmente, uno podría permanecer dentro de la comunidad de la Iglesia universal, pero en los asuntos de la pastoral “el sínodo no puede prescribir en detalle lo que debemos hacer en Alemania“. Por lo tanto, los obispos han manifestado la intención de publicar su propia carta pastoral sobre el matrimonio y la familia después del sínodo. El esperar permisos no es el deber de los obispos.

“No somos una filial de Roma. Cada conferencia episcopal es responsable por el cuidado pastoral en su propia cultura y debe, como su máxima tarea, predicar el Evangelio a su modo. No podemos esperar a que un Sínodo nos diga cómo debemos dar forma al cuidado pastoral del matrimonio y la familia aquí”

De acuerdo con la posición de los obispos alemanes, la realidad de la vida constituye un factor importante para la doctrina de la Iglesia. “También aprendemos de la vida en la doctrina”, subrayó el cardenal Marx. Franz-Josef Bode, obispo de Osnabrück, que en este contexto afirmó la “importancia histórica” del Sínodo. Según su punto de vista los participantes no sólo debaten cuestiones acerca del matrimonio y la familia, sino también la posibilidad de un cambio de paradigma.

La cuestión básica es si las únicas fuentes de comprensión teológica son las Escrituras y la Tradición, o si también lo es “la realidad de los hombres y del mundo.” [Bode,] El presidente de la comisión pastoral de la Conferencia Episcopal recordó a su audiencia la “estructura dialógica” de la realidad, que ya había sido mencionada en la Constitución pastoral “Gaudium et Spes” del Concilio Vaticano II, y cita este documento conciliar :

“Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón” Así Bode concluye: “No sólo el mensaje cristiano tiene que encontrar la resonancia en los hombres, sino que también los hombres deben encontrar resonancia en nosotros.” Bode dijo que era importante para él que el sacramento [de la Eucaristía] no sólo era un signo de unidad, sino también un medio para la unidad, y que podría contribuir a la sanación.

El cardenal Marx anunció una declaración de los obispos sobre el sínodo que se publicará dentro de las próximas semanas.

[Fuente. Traducido por Juan Campos. Artículo original]