El 21 de Enero recordamos a la mártir Santa Inés, que a la edad de 13 años subió al cielo. Su nombre significa “pura”. Vivió entre los años 291 y 304 en Roma. De familia aristocrática, ya muy niña fue prometida por sus padres con el hijo del prefecto imperial. Ella rechazó el compromiso porque desde que tenía uso de razón se había consagrado a Cristo. El frustrado pretendiente la denunció por ser cristiana
pues era la época de feroz persecución decretada por Diocleciano. Instada a renegar de la fe, Inés se mantuvo
fiel y firme, lo cual la llevó al peor y más cruel castigo: encerrada en un prostíbulo.En aquel antro era expuesta
desnuda para ser elegida por los clientes, pero milagrosamente el cabello le crecía tan rápido que su cuerpo
quedaba del todo cubierto. Cuando un hombre quiso poseerla, se quedó ciego en el intento y la misma Inés
con su oración logró su milagrosa curación, que a su vez hizo que ese hombre se avergonzara de su pecado. Como no podían doblegarla, fue finalmente condenada a muerte por decapitación. El verdugo hizo un  último intento de que renegara de la fe para salvar su vida, pero Inés dijo en voz alta:
“Injuria para mi es agradar a otro hombre que no sea mi único Esposo Cristo. Me entrego sólo a Él.
Perezca este mi cuerpo para que no sea amado por ojos que detesto”

Es patrona de las adolescentes. Su testimonio de fe se extendió tras su muerte por todo el mundo conocido.

          Santa Inés, amadísima esposa de Cristo, intercede por nosotros

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".