El 2 de Enero la Iglesia recuerda a dos Obispos Doctores de la Iglesia: Basilio Magno y Gregorio Nacianceno, ambos del siglo IV y grandes amigos.
Basilio se inició primero en la vida eremítica pero a los 40 años de edad fue consagrado Obispo de su ciudad natal, Cesarea de Capadocia. Se destacó, entre otras muchas cosas, por sus escritos sobre la vida monástica que aún hoy rigen muchos monasterios de oriente. Combatió al arrianismo y tuvo especial sensibilidad por los pobres.
Murió el año 379.
Gregorio por su parte siguió a Basilio en la vida eremítica, para ser también ordenado sacerdote y luego Obispo de Constantinopla. Las divisiones internas en su diócesis causaron su traslado a Nacianzo hasta su muerte en 390.  Su elocuencia era tan elevada como su teología sobre la divinidad del Espíritu Santo y la Maternidad Divina de la Virgen María.
Basilio y Gregorio fueron pilares fundamentales en la estructuración doctrinal de la Iglesia en el siglo IV.

          Santos Basilio y Gregorio, Doctores al servicio de la Verdad, interceded por nosotros

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".