Michael Matt habla de la verdadera conspiración: la apostasía y la destrucción del elemento humano de la Iglesia Católica, que está abriendo el camino a la desestabilización de lo que antaño era la Europa Cristiana, y sembrando el caos por todo el Nuevo Orden Mundial. Sin embargo, hay esperanza, según Michael.

El futuro de Francia y de toda Europa depende de la proclamación de la soberanía de Jesucristo, y esto está empezando ahora mismo. Es un momento de gran oscuridad, sí, pero siempre la oscuridad es mayor justo antes del amanecer. La Iglesia se alzará de nuevo, y aquí está la prueba.

¿Y mientras tanto? Cristo o el caos. No hay nada en medio. Están perdiendo el control de su querido Nuevo Orden Mundial. ¿Ahora qué? Michael Mattt tiene unas cuantas sugerencias.

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Resumen del Vídeo

Quiero expresar nuestras condolencias y ofrecer nuestras oraciones por las víctimas del ataque terrorista en París. Para mí la situación es particularmente dolorosa; primero, porque he estado en muchas ocasiones en dicha ciudad con motivo de peregrinaciones; en segundo lugar, por la respuesta tan insulsa de los políticos liberales. En lugar de recordar a los católicos de Francia la necesidad del arrepentimiento y la conversión a Jesucristo, sólo han pedido a los franceses que confíen en el gobierno de la nación y en sus fuerzas armadas. Francia ha rechazada su título de Hija Primogénita de la Iglesia.

¿Qué hubiera pensado de esto el mártir San Denis, obispo de París en el siglo III? Este gran santo, tras ser decapitado por su fe, tomando su cabeza en sus brazos, anduvo unos 8 kilómetros hasta Montmartre, predicando una homilía sobre el arrepentimiento. Arrepentimiento. Esto es precisamente lo que no se ve en Europa. Oímos mucho sobre la necesidad del control de las armas, del gaymonio, más tolerancia para las perversiones, más acceso libre al aborto, etc. Pero nada sobre el arrepentimiento. Ni siquiera se reza por los muertos. Europa está en una época que ya no se puede llamar post-cristiana, sino más bien anti-cristiana. Europa está en guerra contra Cristo.

Estas masacres continuarán. Los neo-cons quieren una guerra perpetua. Esto, añadido a la inmigración descontrolada que fomentan los ultra-liberales, crea una situación altamente explosiva, que dará como consecuencia un estado policial, si quieren mantener alguna semblanza de orden en las grandes ciudades europeas. Y que nadie se engañe; llegará antes o después a los EEUU.  Nos llaman”racistas” por pedir que se controlen las fronteras. Las monjas que me educaron me decían que cuando vives en un estado de pecado habitual, pierdes hasta la capacidad de razonar correctamente. Esto es lo que ha pasado en Europa. La gente ya no razona.

Algunos han denunciado una conspiración en estos ataques, pero me pregunto ¿cómo pueden tener todos los cabos atados? Los que enseguida apuntan a conspiraciones, a menudo se equivocan por pensar que los acontecimientos tienen que seguir un proceso lógico. El Infierno es caótico.  El Infierno que están creando los enemigos de Cristo será un caos. Hay una elección: Jesucristo o el caos. Nuestro Señor fue expulsado del Nuevo Orden Mundial hace tiempo, por lo que sólo queda el caos. Se les va de las manos, porque sin Jesucristo, ni siquiera ellos pueden controlar la situación. Al final la bestia que han creado les destruirá, igual que Madame Guillotine les cortó la cabeza a los masones que promovieron la Revolución de 1789.

Los cristianos no estamos ni con unos [los islamistas] ni con otros [los liberales]. Tenemos que encontrar un plan que nos sirva para sobrevivir lo que se nos viene encima. Tal y como nosotros lo vemos, la media luna está en alza porque la Cruz se cae. Occidente será castigada por los mismos enemigos de la Cristiandad que le costó a España 8 siglos derrotar, y sólo de forma temporal.  Es la misma guerra santa, aunque ahora los ejércitos cristianos han perdido por completo su fe. Esta es la venganza de Mahoma.

A mi juicio todo esto tiene que ver con la apostasía en la Iglesia Católica. Esta es la conspiración de la que hay que hablar: la desobediencia frente a la petición de Nuestra Señora de Fátima de consagrar Rusia a Su Inmaculado Corazón, el “espíritu del Concilio Vaticano II”… La única solución es que la Iglesia restaure Sus tradiciones, que vuelva a Sus raíces, que se levante como una autoridad moral para el mundo entero. La única razón por la que existe todo este caos es que la Iglesia se niega a reconocerse como la única esperanza de salvación para las almas, la única Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo.

Estamos entrando en un periodo de caos infernal, que nadie podrá controlar. Todo indica que la cosa irá a peor, y no tenemos que sorprendernos por ello. Tenemos que anticiparlo; tenemos que prepararnos y preparar a nuestros hijos. Han declarado la guerra contra Dios Todopoderoso; habrá consecuencias. Nuestros líderes seguirán exigiendo más homosexualidad, más abortos, más pornografía, porque aún no han aprendido nada. El hombre moderno aún no sabe que lo que tiene que hacer es volverse otra vez hacía Dios. De momento están perdiendo el control de su Nuevo Orden Mundial.

No tenemos que buscar más conspiraciones que la guerra contra Dios, que “casualmente” empezó ahí mismo en París, en 1789. El Presidente, Barack Obama, hizo suyo el lema masónico de la Revolución, cuando habló sobre las masacres. [Clip de Obama: “Recordamos en este tiempo de tragedia que los lazos de Liberté, Égalité, Fraternité no  sólo son valores que importan mucho a los franceses, sino que son valores que nosotros también compartimos.”] Libertad, Igualdad, Fraternidad. Lo hizo suyo, juró defenderlo, lo hizo en nuestro nombre.

Sin embargo, hay esperanza. Yo no me rindo, y tampoco debería hacerlo cualquiera que tenga la fe. El movimiento restauracionista católico crece. Creemos que es la única solución. La soberanía de Jesucristo es nuestra única esperanza. La intercesión de Su bendita madre, la Virgen Santísima, lo es todo para nosotros. Muchos millones de personas empiezan a entender que el problema tiene como causa la auto-demolición de la Iglesia Católica que vivimos desde hace varias décadas. En Francia especialmente, la “antigua” fe está en auge, lo crean o no. Yo he estado ahí, yo lo he visto, yo he peregrinado con los “viejos” católicos franceses, cuyo espíritu está vivo.

Termino con esta nota positiva, junto al recuerdo por las víctimas y sus familias. Termino con algo que ocurrirá este año en Francia, que nos dará esperanza: la peregrinación anual desde la catedral de Chartre hasta París. En esta peregrinación se cantará el “Chez nous”. El “Chez nous” os dará esperanza, nos da esperanza a todos. Es una canción de amor a la Virgen. [Cita el estribillo de la canción: “Chez nous soyez Reine, nous sommes a vous, Régnez en souveraine, Chez nous, chez nous. Soyez la Madone qu´on prie a genoux, qu´on aime y qui pardonne, Chez nous, chez nous.”] Esto quiere decir “Sea nuestra Reina, en nuestro hogar, Reina como soberana, en nuestro hogar, Sea la Madona a quien rezamos de rodillas, que nos ama y nos perdona, en nuestro hogar.”

Esta canción, cantada por miles de católicos tradicionales, representa la esperanza para Francia, y la esperanza para toda Europa. Buenas noches.

[Traducido por Christopher Fleming. Artículo original]

Michael Matt
Director de The Remnant. Ha sido editor de “The Remnant” desde 1990. Desde 1994, ha sido director del diario. Graduado de Christendom College, Michael Matt ha escrito cientos de artículos sobre el estado de la Iglesia y el mundo moderno. Es el presentador de The Remnant Underground del Remnant Forum, Remnant TV. Ha sido Coordinador de Notre Dame de Chrétienté en París – la organización responsable del Pentecost Pilgrimage to Chartres, Francia, desde el año 2000. El señor Michael Matt ha guiado a los contingentes estadounidenses en el Peregrinaje a Chartres durante los últimos 24 años. Da conferencias en el Simposio de Verano del Foro Romano en Gardone Riviera, Italia. Es autor de Christian Fables, Legends of Christmas y Gods of Wasteland (Fifty Years of Rock n' Roll) y participa como orador en conferencias acerca de la Misa, la escolarización en el hogar, y el tema de la cultura, para grupos de católicos, en forma asidua. Reside en St. Paul, Minnesota, junto con su esposa, Carol Lynn y sus siete hijos.