Transubstanciación bis

Para todos aquellos que crean que la Santa Misa es solo un “banquete” y/o una “asamblea”, reflexionen sobre estas dos citas fundamentales del Magisterio de la Iglesia. Tras ellas hay una PRECIOSA oración que animamos a rezar de forma cotidiana, para fortalecer nuestra Fe y a la vez DESAGRAVIAR la deriva modernista y filoprotestante que, desde dentro de la Iglesia, trata de desacralizar la Santa Misa pervirtiendo su único ser:

“Por la consagración del pan y del vino se realiza la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo Señor Nuestro, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre. La cual conversión, propia y convenientemente, es llamada TRANSUBSTANCIACIÓN por la Santa Iglesia Católica” (Concilio de Trento, Sesión XIII).

“Si alguno dijere que en el Sacrificio de la Misa no se ofrece a Dios un verdadero y propio sacrificio, o que el ofrecerlo no es otra cosa que dársenos a comer Cristo, sea ANATEMA” (Concilio de Trento, Sesión XII).

ORACIÓN:  “Creo, Señor, que tras las palabras de la consagración ha tenido lugar la transubstanciación; y lo que era pan ahora es tu Sagrado Cuerpo; y lo que era vino es ahora tu Preciosísima Sangre. Creo, Jesús, que ha tenido lugar tu mismo Sacrificio del Calvario en el Altar. La única diferencia ha sido la forma en que te has ofrecido. Creo, Señor, Sumo y Eterno Sacerdote, en el Misterio insondable de nuestra Fe Católica. Creo Señor, te adoro y te amo”