Esto dice la Ordenación General del Misal Romano sobre la recepción de la Comunión:

N°s 160 y 161 del anterior documento
No está permitido a los fieles tomar por sí mismos el pan consagrado ni el cáliz sagrado, ni mucho menos pasarlo de mano en mano entre ellos. Los fieles comulgan estando de rodillas o de pie, según lo haya determinado la Conferencia de Obispos. Cuando comulgan estando de pie, se recomienda que antes de recibir el Sacramento, hagan la debida reverencia, la cual debe ser determinada por las mismas normas. Si la Comunión se recibe sólo bajo la especie de pan, el sacerdote, teniendo la Hostia un poco elevada, la muestra a cada uno, diciendo: «El Cuerpo de Cristo». El que comulga responde: «Amén», y recibe el Sacramento, en la boca, o donde haya sido concedido, en la mano, según su deseo. Quien comulga, inmediatamente recibe la sagrada Hostia, la consume íntegramente”.
Sin embargo aunque a muchos sacerdotes y fieles reflexionar sobre esta materia les resulte hoy un tema del todo secundario ante cuestiones más urgentes en la vida de la Iglesia, es el propio Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos quien en virtud del culto y reverencia debida a Dios, verdaderamente presente en la Eucaristía, recomienda que siempre es preferible la comunión en la boca
La recomendación del Prefecto, Cardenal Cañizares…
En entrevista concedida en el Vaticano a ACI Prensa, el Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Cardenal Antonio Cañizares Llovera, señaló en forma sencilla y directa sobre esta materia: “Es recomendable que los fieles comulguen en la boca y de rodillas”.

Para argumentar su indicación el Prefecto y Cardenal precisó que al comulgar de tal forma se explicita el sentido “de adoración, de reconocimiento de Dios” que debe tener la comunión.
El Purpurado dijo también que comulgar de esta forma “es la señal de adoración que es necesario recuperar. De hecho –añadió– si se comulga de pie, hay que hacer genuflexión, o hacer una inclinación profunda, cosa que no se hace”.
Comentó luego el Cardenal que en esta tarea de formación para celebrar bien la liturgia y corregir los abusos, “los obispos tenemos una responsabilidad muy particulary no podemos dejarla de cumplir, porque todo lo que hagamos en que la Eucaristía se celebre bien será hacer que en la Eucaristía se participe bien”.

La experiencia de dos santos para ir al encuentro de Cristo en la Eucaristía
 “Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos.” (San José María Escribá de Balaguer)

“Con toda nuestra mente, con todas nuestras fuerzas, los católicos creemos, que el cuerpo, la sangre y la divinidad del Verbo Encarnado están real y verdaderamente presentes en el altar en virtud de la omnipotencia de Dios.” (San Alberto Hurtado)

Reflexiones de quienes apoyan la recomendación de Cañizares

El recordado sacerdote Pasionista Enrico Zoffoli, en su libro “La Comunión en la mano” (páginas finales) resume las reflexiones que identifican a todos quienes apoyan -como el cardenal Cañizares- la comunión en la boca:

  1. No existe documento alguno del Concilio Vaticano II que valide la comunión en la mano, aunque muchos fieles supongan que la autorización ha sido una disposición conciliar.
  2. Se arguye que es recomendable la comunión en la mano para evitar la propagación de gérmenes o afectar la higiene. Pero siglos de historia de comunión en la boca desmienten cualesquier riesgo.
  3. De los documentos de la Iglesia que autorizan la comunión en la mano no se desprende valoración positiva alguna para ello. 
  4. La comunión en la mano deja expuesto a profanación la especie consagrada, ya por caída o por dispersión de fragmentos (Ver indicación al respecto en cf. 5. Congregación para la Doctrina de la Fe, 2 de mayo de 1972: Prot. n. 89/71, en Notitiae 1972, p. 227). Es de fe que Cristo está presente no sólo en toda la hostia consagrada, sino en cada parte por más mínima que sea.
  5. La Iglesia se ha limitado, sólo a permitir la Comunión en la mano. No la ordena y ni siquiera la aconseja.    Tomado de www.portaluz.org 
Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".