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Clonación terapéutica y uso de células madre

Cuestiones morales con implicaciones médicas (III)

Clonación terapéutica y uso de células madre

La clonación humana: descripción y juicio moral

1.- Definición de clonación

clonacion-dollyComo decíamos al final del anterior artículo, la clonación es uno de los campos en los que la ciencia “ficción” puso su esperanza para la fabricación de copias humanas. Aquí no hablamos de la clonación para uso en agricultura o ganadería, sino de la clonación humana.

Cuando hoy día se habla de clonación, se entiende de modo casi exclusivo a aquella que se hace mediante transferencia nuclear; y no a la realizada por fisión del embrión en las primeras etapas de la gestación (clonación gemelar o embrionaria).

El procedimiento técnico de la clonación consistiría en fusionar el núcleo tomado de una célula somática del individuo con un óvulo al que previamente se le ha extraído el núcleo. Mediante impulsos eléctricos se logra esta fusión y el inicio de la división celular. Cuando ésta se encuentra en etapa de mórula (16 células) se transfiere al útero de una madre que actúa como sustituta, donde tiene lugar el desarrollo embrionario. Si no se producen alteraciones, el individuo resultante tendría la misma identidad genética que el donante del núcleo.

Dependiendo del fin que se busque con la clonación humana, hablamos de clonación “reproductiva” cuando lo que se pretende es tener una copia de uno mismo, de un científico famoso…; y de clonación “terapéutica” cuando lo que se busca es la obtención de embriones, de los cuales se obtendrán células madre (troncales) con el fin de reparar lesiones orgánicas de terceros.

2.- Valoración científica de la clonación

Desde el punto de vista médico, la clonación humana presenta serios interrogantes técnico-biológicos que la hacen aún más irresponsable. En los experimentos de clonación, el proceso de reprogramación genética no se consigue técnicamente. La mayoría de los núcleos transferidos no se reproducen, o lo hacen de modo irregular, dando origen a mutaciones y malformaciones. Algunos de los embriones que inician su desarrollo, mueren a los pocos días. Cuando se produjo la noticia del sacrificio de la famosa oveja Dolly, se supo más tarde que esta oveja sufría una enfermedad pulmonar progresiva asociada a la vejez; es decir, a pesar de ser recién nacida, ya era vieja. Hoy por hoy, y hablamos sólo desde el punto de vista científico, la ciencia no sabe controlar los factores que influyen en la proliferación y diferenciación celular. Son muy frecuentes las contaminaciones, mutaciones, malformaciones de los nuevos seres que se pretenden conseguir.

3.- Juicio moral de la clonación

Desde el punto de vista moral, tanto la clonación reproductiva como la terapéutica son gravemente inmorales; la primera porque intenta sustituir al Creador y hacer una sociedad de hombres “perfectos”, y la segunda porque, aparte de lo dicho, mata los embriones obtenidos por este método, para así conseguir los tejidos humanos necesarios para la reparación de órganos de terceras personas.

 Células “madre” o troncales[1]

1.- ¿A qué se le llama célula madre o troncal?

Son aquellas células inmaduras, indiferenciadas y con capacidad de multiplicación y diferenciación a otros tipos de células más especializados.

La capacidad de diferenciación celular varía según el tipo de célula troncal de la que se trate. Existen células troncales, como las embrionarias, que pueden dar lugar a todos los tipos celulares presentes en el organismo (totipotenciales); por el contrario, existen otras células troncales, presentes en tejidos adultos, cuya capacidad de diferenciación está más limitada.

La multitud de células diferentes (epidérmicas, musculares, neuronales, óseas…) que forman el organismo humano proceden de una sola célula original, el cigoto. Esta célula original comienza enseguida a dividirse. En un principio, todas las células son pluripotenciales, pudiendo dar lugar a un tipo de tejido o a otro. Conforme el embrión se va desarrollando, estas células van perdiendo esta potencialidad para empezar a ser células epiteliales, nerviosas… perdiendo la capacidad de transformarse en otras diferentes.[2]

En los últimos años ha surgido un nuevo modo de hacer medicina: sustituir o regenerar por la acción de las células madre aquellos tejidos destruidos por procesos traumáticos (lesión de la médula espinal) o enfermedades degenerativas (diabetes, Parkinson…).

También se pretende emplear estas células madre como medio para conseguir una reparación de los genes. Este procedimiento consiste en ubicar un gen defectuoso en las células troncales adultas para, posteriormente, trasplantarlas al paciente. Así se está ensayando en procesos como la hemofilia o aquellas otras en las que hay ausencia o defecto de un gen concreto.

2.- Procedencia de las células madre

Las células madre pueden proceder de tejidos de un organismo adulto o de un embrión.

Según investigaciones llevadas a cabo, todavía se encuentran algunas células madre en tejidos humanos adultos (sistema nervioso, músculos, retina, páncreas, médula ósea, sangre, córnea, vasos sanguíneos, tejido adiposo, pulpa dental, espermatogonias, cordón umbilical y placenta).

Las células madre embrionarias se obtienen del embrión cuando éste tiene pocos días. Estas células son de suyo totipotenciales; es decir, con el paso de los días se irán diferenciando en los diferentes tejidos que forman el organismo humano (más de doscientos).

3.- Juicio moral sobre el uso de las células madre

El uso de células madre cuando proceden de un organismo adulto no comporta ningún problema moral.

El uso de células madre del tejido embrionario será o no lícito, dependiendo de su procedencia. Si éstas han sido obtenidas como consecuencia de matar o mutilar a un embrión humano, el procedimiento es gravemente inmoral.

Algunas personas afirman que se podría usar aquellos embriones congelados sobrantes después de haber realizado una fecundación in vitro. Esta opinión es altamente inmoral, pues nunca se puede hacer algo malo para conseguir un bien. El uso de esos embriones congelados para obtener células madre, supone de hecho, tener que destruirlos; es decir matarlos;  lo cual es ya un atentado contra la vida humana.

El uso de células madre procedentes de un embrión sería lícito si la ciencia encontrara el modo de usarlas sin que con ello tuviera que mutilar o matar los embriones de donde proceden. La ética científica debería exigir el trabajo de conseguirlas sin destruir una sola vida humana, ni tampoco aprovecharse de las destruidas por otros.

Independientemente del problema moral cuando estas células embrionarias se obtienen mediante la destrucción de embriones, la ciencia también se encuentra con el grave problema de un mayor porcentaje de tumores. Hoy día, el hombre no conoce todavía bien cuál es el mecanismo que hace que una célula se diferencie hacia un tejido concreto. Algún científico valiente se ha atrevido a decir que “estamos corriendo en medio de la noche a una velocidad endiablada y sin luces en la carretera, y esto no es bueno”.

4.- El uso de células madre adultas

Hasta el año 2002 se creía que las células madre adultas estaban tan diferenciadas que difícilmente serían útiles en la terapia celular. Ese año, Catherine Verfaillie publicó un estudio en el que demostraba que células madre obtenidas de la médula ósea eran capaces de diferenciarse en prácticamente todos los tipos celulares conocidos en el adulto. Concluía ella, que esta era la fuente ideal para el tratamiento de enfermedades degenerativas.

Investigaciones realizadas hasta la fecha hacen concluir que las células madre adultas tienen una capacidad indefinida de dividirse y diferenciarse en células de distintos tejidos. Parece ser, además, que todos los tejidos del organismo humano presentan células troncales o madre de reserva, excepto el corazón.

Uno de los muchos beneficios que presenta el uso de células madre de adulto, obtenidas de la misma persona a la que se le va a hacer el “trasplante” es que no se produzca rechazo y que el porcentaje de aparición de tumores sea muchísimo menor.

Terminando este artículo sobre clonación y uso de células madre para el tratamiento de enfermedades degenerativas concluiremos que: la medicina regenerativa actual no precisa de la clonación ni del uso de tejido embrionario para la obtención de células madre, sino que se puede hacer médica y moralmente el uso de células madre procedentes de tejido adulto.

Se abre así un nuevo y prometedor campo de la medicina en el tratamiento de enfermedades genéticas y degenerativas tales como la diabetes, el Parkinson, el Alzheimer, la esclerosis múltiple, la sección de la médula espinal e incluso el cáncer. No pasarán muchos años que la ciencia nos presentará los resultados de todas estas investigaciones; investigaciones que hoy en día todavía parecen pertenecer al mundo de la ciencia ficción.

Padre Lucas Prados

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[1] José María Pardo Sánchez, Bioética Práctica al alcance de todos, Rialp, 2004.

[2] Esta opinión es la que se había aceptado hasta que hace unos doce años se descubriera que en la gran mayoría de los tejidos del hombre todavía quedan algunas células que tienen la capacidad de diferenciarse.




Padre Lucas Prados
Padre Lucas Prados
Nacido en 1956. Ordenado sacerdote en 1984. Misionero durante bastantes años en las américas. Y ahora de vuelta en mi madre patria donde resido hasta que Dios y mi obispo quieran. Pueden escribirme a [email protected]

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