Soy progresista porque soy un “carca”

Inauguro este blog personal, íntimo, en el que cuento reflexiones que surgen en mi mente sobre Dios, la Iglesia y el mundo en que vivimos. No tengo pretensiones literarias, sólo transmitir, liberarme de pensamientos que me son difíciles de compartir y quiero hacerlo contigo que me lees.

El título de este blog puede parece extraño, pero es una de las motivaciones que me urgen a escribir estas líneas. Soy Católico, Apostólico y Romano y eso implica una forma de ver y vivir toda la realidad que nos rodea. Debido a eso me he encontrado siempre reproches, muchos reproches, con sonrisas, miradas, omisiones, en los que se me tilda de “retrogrado”, de poco “moderno”, por no aceptar todo lo que la masa acepta sin más, lo que la masa acepta auto-confiada en que como es lo que dice y hace todo el mundo, lo que le enseñan por televisión, eso es lo bueno, lo moderno.

Soy “raro” por que pienso que los domingos no se trabaja principalmente para poder honrar a Dios y por eso voy a misa los domingos y festivos, con que cara me miran cuando en una reunión digo que tengo que ir a misa.

Soy “poco moderno” porque estoy contra el aborto.

Soy “retrogrado” porque pienso que el verdadero matrimonio sólo es entre hombre y mujer.

Soy “antiguo” porque pienso que por mucho que te divorcies en realidad sigues casado porque el matrimonio es indisoluble y si te vas con otra pareja cometes adulterio.

Soy “carca” porque creo en cosas que ya cuesta oír incluso en muchos púlpitos: el pecado, el infierno, los ángeles, la resurrección, que existe una moral en lo sexual donde no todo vale, incluso con tu esposa, porque hay un Don de Vida en todo ello y debemos respetar la voluntad de Dios.

Sí amigo, amiga, así me llaman, raro, poco moderno, retrogrado, antiguo, carca, y así le llamarán seguramente a usted si piensa parecido.

Esas personas que así piensan de mí, de usted, que no nos engañemos es una amplia mayoría, una masa aborregada, anestesiada por el pensamiento y cultura dominante, se consideran así mismas “modernas”, “actuales”, “progresistas”, que “están con los tiempos”, y con su frase preferida te resuelven todas sus dudas con una sonrisa sarcástica y condescendiente cuando te dicen hinchados de “modernidad”: “hijo que antiguo eres”.

Y yo me pregunto ¿realmente yo soy antiguo, carca? ¿es esa persona moderna, progresista?

Si nos atenemos a la definición del diccionario de la Real Academia, progresista es un adjetivo “De progresoDicho de una persona, de una colectividad, etc.: Con ideas avanzadas, y con la actitud que esto entraña”.

Una persona moderna, progresista, es pues una persona cuya actitud e ideas le llevarán a progresar, a avanzar.

Si tenemos en cuenta que el fin último del hombre es la vida eterna, y llegar al momento de nuestra muerte en estado de gracia, para que Dios cumpla sus promesas sobre nosotros y nos abra la puerta del paraíso, y no caigamos en el infierno, no hay nada más progresista, más modernista que cumplir con sus dictados porque es lo único que nos hará progresar, avanzar hacia este objetivo final, y justamente al contrario todo lo que nos distancie de él, nos maquille sus deseos, su doctrina, es un retroceso para el ser humano pues camina hacia atrás, hacia la condenación y el distanciamiento de Dios.

¿Qué es mas moderno pues intentar progresar hacia nuestro destino último para ir al mejor sitio posible, junto a Dios, o salirnos del camino trazado y despeñarnos inventándonos falsos caminos de felicidad que se van a estrellar inexorablemente en el momento de nuestra muerte?

Porque amigo, amiga, por mucho que te quieras autoengañar no pensando “en eso”, tu vas a morir, puede que hoy, puede que dentro de unos años, pero es algo que va a llegar tarde o temprano, y en ese momento tendrás  a Dios delante tuya para hacer justicia con tu vida y tus intenciones, para ver si voluntariamente has querido progresar para estar con El, o bien has vivido inventándote tu propia “religión”, tu “iglesia” propia, donde cabía todo lo que hacías para autojustificarte, reduciendo a Jesús y su iglesia a un simple “brujito”, al que te diriges para pedir milagros solo cuando te sentías muy apurado sin darle nada a cambio.

No hay nada más moderno, más progresista, que un Católico con las ideas claras, que un Católico que tiene claro que su fin último es entrar en el Cielo junto a Dios, que un Católico que sabe que no basta la Fe, sino que son necesarias las obras, las que nos dijo Jesús, no las que nosotros queremos que sean, porque esa persona todo lo que hace, piensa y desea es progresar, progresar y progresar hacia la meta marcada, y a la vez se entristece cuando ve como los que no sólo no progresan sino que caminan hacia atrás -eso sí con una enorme sonrisa en la cara- se creen que están “progresando”. Cuan engañoso es satanás padre de la mentira que lleva al mundo a pervertir los conceptos.

¿Es acaso moderno pedir un préstamo a un banco y vivir como si no tuviéramos que pagarlo gastándonos todo nuestro dinero sin pagar las cuotas, y vivir todos los días sin querer pensar en que llegará “eso”, el día que venza y el banco nos lo reclame y perdamos todos nuestros bienes embargados? ¿es eso moderno, es eso avanzar, o es más bien una actitud retrograda, absurda e infantil? ¿No es más moderno, avanza más, quien consciente de que debe cumplir con sus obligaciones de pago renuncia a viajes y gastos para poder ahorrar y pagar, para un día estar libre de cargas y vivir después “liberado”?

Sí amigo, soy un progresista, más moderno que yo, y que gente como yo, no hay nadie, porque siempre estoy a la última, avanzando hacia la meta, a la que todos nos enfrentaremos, y donde tendremos que rendir cuenta de lo progresista que hemos sido. Jesús mismo nos advirtió de esto, “los últimos serán los primeros”, los que el mundo llama últimos, retrogrados, carcas, serán los más modernos, los primeros.

Autor Anónimo
Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".