En 1968 tuvo lugar la reforma de los ritos de ordenación. Tenemos la suerte, en el caso de este rito, de tener el comentario del presidente (relator) de la comisión ad hoc del Consilium, Dom Bernard Botte1.

La nueva formula de ordenación fue tomada de la “tradición apostólica” de Hipólito de Roma. Esta decisión, por muchas razones que expone Dom Botte, fue ásperamente disputada en la comisión. Finalmente, “lo que dio lugar a la decisión, fue el valor ecuménico del texto”2. “Retomando el viejo texto (de la tradición apostólica) en el rito romano, se afirmaba la unidad de punto de vista de Oriente y de Occidente sobre el episcopado. Era un argumento ecuménico. Esto fue decisivo”3. Por otro lado, no se tomó solamente la decisión en la comisión, sino que la aprobación final fue similar. La tradición apostólica era, efectivamente, la formula original de numerosos rituales orientales. Por tanto, “retomando la fórmula original, se manifestaba la conformidad de Oriente y Occidente sobre la teología del episcopado, lo que preparó también la aprobación del Soberano Pontífice, como dijo él mismo en su Constitución apostólica”4. “El retorno a la tradición apostólica de Hipólito, documento precioso de la tradición antigua, representa en sí mismo un avance ecuménico altamente significativo, como destacó la Constitución apostólica de aprobación”5.

(continuará)

G.Celier

1 Cf. LMD. 98, 2º trimestre de 1969, pág. 125 en B.Botte: “Le mouvement liturgique. Técmoinage et souvenirs”, Desclée, 1973, pág. 159 y 165.

2 B. Botte: “L’ordination de l’eveque”, LMD 98, 2º trimestre de 1969, pág. 120.

3 B. Botte: “Le mouvement liturgique. Técmoinage et souvenirs”, Desclée 1973, pág.168.

4 B. . Botte: “L’ordination de l’eveque”, LMD 98, 2º trimestre de 1969, pág. 120, 121. Cf. El texto de Pablo VI: “Pontificalis romani” DC 1520, 7 de julio de 1968, col. 1167 o EDIL. 1081.

5 J.M.R. Tillard: “La réforme liturgique et le rapprochement des Eglises”, en LODU, pág. 215.