Nuestro Señor Jesucristo:

“Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo”. Los judíos discutían entre sí, diciendo: “¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?” Jesús les respondió: “Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente”. (Evangelio Según San Juan, Capítulo VI)

Cardenal Rodríguez Madariaga:

El Presidente de Caritas Internacional, Cardenal Oscar Madariaga, dijo hoy en Lisboa que el católico practicante es quien “pone su fe en práctica” y que aquel que la “privatiza” dentro de un templo es un “ritualista”.

“La pregunta definitiva no será ‘¿fuiste a Misa o no?’, sino ‘¿alimentaste al hambriento?’. Por tanto, no podemos privatizar la fe dentro de un templo, en una celebración litúrgica”, dijo el Presidente de Caritas Internacional en la “Dimensión Social de la Evangelización en el Mundo de Hoy”, promovida por la Comisión para la Justicia y la Paz [de la Conferencia Episcopal Portuguesa]. (Fuente, en portugués; tip: II Sismógrafo)

¿Por qué los actuales hombres en el poder del Vaticano hacen tanta alusión a esta dicotomía entre fe y práctica? ¿Cómo es la liturgia, la acción pública esencial de la Iglesia, en modo alguno “privada” o “privatizada”? Si nuestro Señor nos ordenó tanto las obras de misericordia como la recepción de su Cuerpo y de su Sangre, hechos presente en la Santa Misa, para poder entrar en la “vida eterna”, ¿Por qué el Cardenal tiene que condenar a los católicos que por lo menos van a misa y a los que llama “ritualistas”? Simplemente ir a Misa en nuestro tiempo en muchas áreas secularizadas e islámicas del mundo es, por sí mismo, un fuerte testimonio de la fe, y aquellos que van no pueden ser condenados – si su fe es débil y debe crecer en piedad y obras corporales de misericordia, por lo menos están en comunión plena con nuestro Señor y su gracia, por lo que deben ser reconocidos y no ridiculizados por ello como “ritualistas” o algo más.

Por lo que toca a estos elusivos “católicos practicantes” del tipo Madariaga, el Cardenal debería saber dónde se encuentran: cada vez menos de ellos, o de cualquier otra categoría de católicos, pueden encontrarse en Honduras donde, durante su periodo como obispo, aquellos simplemente que se identifican a sí mismos como católicos colapsaron en número:

En Honduras, el país del hombre más poderoso hoy en día en la Curia Romana después del Papa, Cardenal Rodríguez Madariaga (quien ha sido obispo en la capital desde 1978, primero como auxiliar y luego como Arzobispo), la jerarquía dirigida por él llevó a cabo la hazaña sorprendente de transformar ese país en la primera nación minoritaria de católicos en Centroamérica, una caída vertiginosa del 94% al 46% en el mismo periodo….. (fuente)

No podemos tener alguna clase de “católicos practicantes” (cualquiera que sea la definición del Cardenal) cuando no quedan católicos en absoluto (nominales, “ritualistas”, “paz y justicia” o lo que plazca a cada quien).

[Traducido por Ramses Gaona. Artículo original. Posteado por New Catholic]