fbpx

Mamá, ¡qué misa tan rara!

Muchas veces la inocencia de un niño es capaz de hacernos reflexionar y ver cosas que a los adultos nos cuesta. He conocido una anécdota de un caso 100% verídico que no puedo dejar de contarles. Aunque a algunos les pueda parecer mentira hay niños que han crecido asistiendo a la Misa tradicional, única que han conocido, pues uno de estos niños es nuestro protagonista.

Por circunstancias, este niño tuvo que acompañar a sus familiares a una Misa “nueva”, era la primera vez en su vida que asistía. La Madre contó algunas de las preguntas que su hijo le hacía:

¿Mamá,  por qué el sacerdote le da la espalda a Dios?
– ¿Mamá, por qué el cura está casi todo el tiempo fuera del altar como si diera una conferencia?
– ¿Mamá, por qué tocan guitarras y cantan canciones como cuando estamos de excursión?
– ¿Mamá, por qué la gente no se arrodilla?
– ¿Mamá, por qué el cura habla tanto? No puedo rezar como acostumbro para preparar la comunión, no para de hablar.
– ¿Mamá, por qué la gente comulga como si cogieran comida?
– ¿Mamá, por qué nadie reza después de comulgar?

Mamá, “¡qué misa tan rara!”.

Miguel Ángel Yáñez




Miguel Ángel Yáñez
Empresario y padre de familia católico.

Del mismo autor

¿La Misa es una Cena o un Sacrificio?… entendible por todos

Seguramente usted sea una de tantas personas que ha oído hablar...

Últimos Artículos

El Concilio incuestionable

En muchos círculos católicos existe una obsesión generalizada por...

San Alfonso de Ligorio nos orienta en los problemas morales de nuestro tiempo

En el editorial del número de Radici cristiane correspondiente a...

Dos conceptos de unidad en disputa

El Dr. Tomasz Dekert es un académico de estudios...