Inicio Adelante la Fe Mamá, ¡qué misa tan rara!

Mamá, ¡qué misa tan rara!

Mamá, ¡qué misa tan rara!

Muchas veces la inocencia de un niño es capaz de hacernos reflexionar y ver cosas que a los adultos nos cuesta. He conocido una anécdota de un caso 100% verídico que no puedo dejar de contarles. Aunque a algunos les pueda parecer mentira hay niños que han crecido asistiendo a la Misa tradicional, única que han conocido, pues uno de estos niños es nuestro protagonista.

Por circunstancias, este niño tuvo que acompañar a sus familiares a una Misa «nueva», era la primera vez en su vida que asistía. La Madre contó algunas de las preguntas que su hijo le hacía:

¿Mamá,  por qué el sacerdote le da la espalda a Dios?
– ¿Mamá, por qué el cura está casi todo el tiempo fuera del altar como si diera una conferencia?
– ¿Mamá, por qué tocan guitarras y cantan canciones como cuando estamos de excursión?
– ¿Mamá, por qué la gente no se arrodilla?
– ¿Mamá, por qué el cura habla tanto? No puedo rezar como acostumbro para preparar la comunión, no para de hablar.
– ¿Mamá, por qué la gente comulga como si cogieran comida?
– ¿Mamá, por qué nadie reza después de comulgar?

Mamá, «¡qué misa tan rara!».

Miguel Ángel Yáñez