La Iglesia celebra hoy la memoria del martirio de San Juan Bautista.
El dato más destacable, a nivel litúrgico, de este santo, es que es el único
que tiene dos días propios en el año: su natividad el 24 de Junio y su martirio el 29 de Agosto.

          Juan el bautista era el hijo de Santa Isabel, prima de la Santísima Virgen María, y de
Zacarías su marido. El evangelio nos relata como ya en el vientre de su madre saltó de
alegría cuando María, ya embarazada, visitó a Isabel (segundo misterio gozoso del Rosario).

 Juan bautizó a Jesús en el río Jordán, como preludio al inicio de la vida pública de nuestro Redentor.
El bautista enlaza el antiguo con el nuevo testamento, preparando el camino al Salvador.
Hombre valiente y celoso por la salvación de las almas, advirtió al Rey Herodes que no
debía vivir con Herodías, la mujer de su hermano, ya que ese hermano estaba vivo. Fue testigo
de ese adulterio y lo denunció con caridad fraterna para ayudar a Herodes a salir de
su vida de pecado. El rey, que era uno de los hijos del Herodes que mandó matar a los
inocentes, lo mandó encarcelar y, tras acceder a la petición de su hija Salomé, lo decapitó.

San Juan Bautista, en la memoria de su martirio, nos da ejemplo de obedecer a Dios antes
que a los poderes de este mundo, y es testimonio de vida apostólica llevada hasta
el heroismo de dar la vida para tratar de salvar las almas incluso de los enemigos.

 No fue mártir de la fe, sino de la verdad. El rey Herodes no le instó a
renegar de la fe para salvar su vida, sino que le invitó a callarse
so pena de morir. Hoy día son muchos los que, desde poderes
políticos y económicos, pretenden que la Iglesia silencie su doctrina o la
acomode a “los tiempos” modificando verdades eternas. El ejemplo del
bautista es un referente para los católicos del siglo XXI, para que
prediquemos con el ejemplo y sin miedos o complejos de no ser
comprendidos o aceptados por supuestas mayorías de opinión.

San Juan Bautista, valeroso defensor de la verdad, intercede por nosotros

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".