A continuación un breve comentario del renombrado teólogo Padre Brian Harrison

*Suspiro*

El Papa Francisco simplemente sigue “mejorando” (o más bien, ¡empeorando!). Pensábamos que habíamos tocado fondo cuando nos enteramos de que él le dijo a los no Católicos que no se convirtieran. Pero ahora nos enteramos de que incluso le ha dicho a un ateo que no necesita convertirse a la fe en Cristo, y que ¡debe permanecer en su ateísmo! ¿Por qué? Bueno, parece que el Papa le dijo a Scalfari que le gusta tener un amigo no creyente para poder charlar, noticia que por supuesto provocó las risas y carcajadas en la audiencia al final del vídeo, que muestra a Eugenio Scalfari hablando de esta última indiscreción pontificia.

Parece lógico, que este Sucesor de San Pedro tiene poco o nada de celo por la salvación de las almas, o bien piensa que su amigo de 90 años de edad, Scalfari, tiene muchas posibilidades de salvación, tanto siendo ateo, como si creyera en Cristo y con acceso a la plenitud de los medios de salvación, sobre todo, los Sacramentos Católicos.

Por otra parte, el Santo Padre es más insistente respecto a que nosotros, los antiguos creyentes tradicionales debemos ‘convertirnos’ a su manera de pensar. El otro día en la homilía, nuevamente arremetió contra los Católicos que “obstinadamente se resisten al cambio”, a los que califica de “rebeldes”, “académicos de la ley” (como los fariseos y los escribas que Jesús condenó), e incluso de “idólatras” ¡culpables de “adivinación”! Todo por culpa de nuestros corazones “cerrados” que se resisten al Espíritu Santo y ¡no están “abiertos” al “Dios de las sorpresas”!

En otras palabras, él parece pensar que “los estudiosos de la ley” dentro de su propia Iglesia, somos el grupo demográfico principal, dentro de la familia humana, cuya salvación realmente está en peligro! (¡Vaya!, esperen un minuto. Ahora que lo recuerdo, también emitió una advertencia similar a los matones de la mafia siciliana). No es que Francisco piense que nosotros y los capos de la mafia en realidad vamos a ir al Infierno: su amigo ateo Scalfari informó a las páginas de La Repubblica hace apenas un año, que el Papa le dijo en una conversación “clara y distintivamente”, que los malhechores impenitentes simplemente son aniquilados en la muerte: que no sufren, pero dejan de existir (una herejía compartida con los Testigos de Jehová, entre otros).

El famoso columnista romano Antonio Socci, imploró públicamente en su blog al Papa que negara que había dicho a Scalfari esta flagrante contradicción de la enseñanza de Cristo. No ha habido ni un ligero desmentido desde el Vaticano en los siguientes 12 meses; pero ese silencio de muerte, es una elocuente muestra acerca de la difícil situación de la Iglesia bajo el actual pontífice.

[Traducción de Cecilia González Paredes. Artículo original.]