1. Cardenal Murphy-O’Connor revela en una entrevista exclusiva con el Herald en septiembre pasado:

El cardenal Murphy-O’Connor dijo: “Todos los cardenales se reunieron con él, en el Salón de Bendiciones, dos días después de su elección. Fuimos todos uno por uno. Me saludó muy afectuosamente. Dijo algo así como: “Es tu culpa. ¿Qué has hecho conmigo? ‘

2. Desde la severamente redactada Constitución Apostólica del Papa Juan Pablo II, de 1996:

“los Cardenales electores deberán abstenerse de cualquier tipo de pacto, acuerdo, promesa u otros compromisos de cualquier tipo que puedan obligar a dar o negar su voto a una persona o personas. Si esto fuera en realidad hecho, incluso bajo juramento, decreto que tal compromiso será nulo de pleno derecho y que nadie estará obligado a observarlo; Por tanto impongo la pena de excomunión latae sententiae a los que violen esta prohibición. Sin embargo, no es mi intención prohibir durante el período en el que la Sede esté vacante, el intercambio de opiniones sobre la elección.

Asimismo, prohíbo a los Cardenales que antes de la elección entren en cualquier estipulación, comprometiéndose de común acuerdo a un determinado curso de acción si uno de ellos fuese elevado al Pontificado. Estas promesas también, si en efecto fueran hechas, incluso bajo juramento, también las declaro nulas y sin efecto”.

3. Recuerden…

Diario Vaticano / “Yo sigo lo que los cardenales han pedido”

Las restricciones del pre-cónclave al gobierno de Francisco. Los acuerdos relacionados con la elección de un Papa son ilícitos y no válidos. Pero la práctica real se acerca mucho.

P.D. Sí, el ex Cardenal Bergoglio es el actual Obispo de Roma, nunca hemos negado esto, todo lo contrario. Pero, como hemos destacado en nuestro reciente artículo, hay todo un mundo de periodismo de investigación honesta a punto de ocurrir sobre la crisis de 2011-2012, que llevó a la abdicación del 2013 junto a los factores y elementos y las personas que condujeron a la misma, y al cónclave y pre-cónclave. Esto no va a desaparecer, más bien crecerán exponencialmente a medida que aumentan las dudas.

[Traducido por Cecila González. Artículo original. Posteado por New Catholic]