Ser un católico significa vivir 100% como Jesús nos pide vivir. Eso significa vivir de la manera que Dios nos ha revelado divinamente a través de la Biblia y la Santa Iglesia católica. Es una manera muy, muy difícil de vivir y, por eso, muy muy pocos católicos la viven a fondo en sus vidas en forma de práctica diaria. Por esta razón necesitamos orar mucho.

La mayoría de católicos que lean esta lista, no estarán de acuerdo con ella y por lo tanto, demostrarán que no son muy católicos, sino más bien “católicos protestantes”, que protestan contra lo que no les gusta del contenido de la Biblia o de las enseñanzas de la iglesia católica. La mayoría de católicos tienen su propia “gran opinión” sobre lo que significa ser católico o no, pero no quieren dedicar tiempo a leer la Biblia o estudiar su fe católica.

En esta vida, convenientemente conforman su propio concepto de lo que es “Dios”, generalmente niegan el “Purgatorio”, creen que todo el mundo va al “Cielo”, hacen su propia lista de lo que es y lo que no es un “pecado” y convenientemente creen que nadie va al “Infierno”.

Pero cuando todo está dicho y hecho, y han muerto, estos católicos y no católicos,  experimentarán de primera mano lo que Dios ha tratado de decirles a este lado y que se negaron a creer

Será una experiencia horrible morir y averiguar que estaban equivocados y que la iglesia católica y la Biblia eran correctas. Pero después de la muerte es demasiado tarde, y más que probable, serán condenados para siempre a sufrir los dolores y los fuegos del infierno. Pero antes de que ellos sean condenados eternamente, Dios les mostrará todas las consecuencias de todo lo que creían y justificaban como correcto (cuando no lo era). Y por eso estoy escribiendo esta lista, para que puedan cambiar, mientras que todavía tienen tiempo para convertirse en verdaderos seguidores de Jesús en su iglesia católica.

La manera en la que voy a describir la forma de vivir una verdadera vida católica es revisando los 10 mandamientos.

1er. Mandamiento:

“Yo soy Yahvé, tu Dios, que te ha sacado del país de Egipto, de la casa de la servidumbre. No tendrás otros dioses delante de  Mí. No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque Yo soy Yahvé, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, y que uso de misericordia hasta mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos” (Éxodo, 20, 1:6)

Bajo este mandamiento tenemos que realmente creer en Dios y adorarlo.  Podemos adorar a Dios mejor en la Santa Misa Tradicional. La Nueva Misa está muy centrada en hacer “al hombre” centro de atención en vez de a Dios. Todo el “nuevo” catolicismo se centra en agradar a la gente, en lugar de agradar a Dios.

Le adoramos humildemente arrodillados en Su presencia en la Iglesia y en la oración. Nos arrodillamos para recibir la Santa Comunión porque es Dios. Arrodillarse ha sido criticado enormemente por los católicos modernos. Ellos dicen que somos el pueblo de la Resurrección. Lo somos, pero la Biblia está llena de gente postrándose en adoración a Jesús. Estas personas son como el diablo que odia postrarse adorando a Dios. Se dice que el diablo es conocido por no tener rodillas para adorar a Dios.

“Al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre:«Jesucristo es el Señor»” (Fil. 2, 10-11)

Este mandamiento condena los hechizos de brujería, sanadores, curanderos, y libros como Harry Potter, o películas de vampiros como la “serie Eclipse”, (en el que jóvenes dan la inmortalidad por morder como vampiros a las mujeres jóvenes). Sólo Jesús puede dar la inmortalidad derramando su sangre en la Cruz. No veamos películas de terror, de actividad paranormal o cualquier otra película oscura.Dios es la luz. Jesús resucitó de entre los muertos por la mañana. No tengamos televisión ni asistamos al cine, porque Hollywood utiliza la televisión y las películas para deformar nuestras ideas acerca de Dios, la fe católica, la familia, el matrimonio, lo que es moral, natural y bueno.

No seamos supersticiosos y no vayamos a que nos lean cartas del tarot o a gente que “adivina” nuestro futuro. Definitivamente no queramos saber todo el sufrimiento, muertes, problemas, enfermedades, accidentes y malas noticias que nos esperan en nuestro futuro. Sólo Dios sabe verdaderamente nuestro futuro, todo lo demás, como el diablo, son detalles conjurados, buenas suposiciones y mentiras. No creamos en el horóscopo, porque Dios es divina Providencia y solo el dicta los eventos en nuestro futuro, no la alineación de los planetas.

No escuchemos música mala, porque el ritmo (base de guitarra y batería) y las palabras a veces son malas o satánicas y despiertan en nosotros el animal salvaje y sexual dentro de nosotros. Sí, te hace sentir bien, pero también lo hace la pornografía, los sentimientos no son la prueba de si algo es bueno o malo, si es pecaminoso o no.

Un buen católico sabe que absolutamente nadie, (familia, novia, novio, amigos), o cualquier otra cosa, debe distanciarnos de la adoración y obediencia a Dios, y debe ser evitado en el futuro como si fuera una plaga o el diablo.

Padre Peter Carota