Liturgia

La LITURGIA es el “Ejercicio del Sacerdocio de CRISTO”, como bien se define en la Constitución “Sacrosanctum Concilium”. Y quizás aún no se ha asumido en la praxis esta definición y lo que encierra para el bien espiritual de todo el pueblo de Dios. Pues, dentro de la retahíla de abusos contra la liturgia que por desgracia se realizan sobre todo en occidente, existe una idea muy equivocada sobre la llamada “participación del laico en la liturgia” que, en la realidad cotidiana se ha convertido, en no pocas ocasiones, en un circo de originalidades que no se sabe bien si nacen del afán clerical del laico o del deseo secularista del sacerdote, o de ambos a la vez.

Yo personalmente creo en la teología sencilla, y no en la “ilustrada”, y asumo mejor lo que expresa una persona piadosa que vive en Gracia de Dios (cuando se habla de liturgia) que lo que pretenda enseñar un ideólogo de laboratorio eclesial en base a supuestos efectos del llamado “espíritu conciliar”. Y lo expongo con un ejemplo de la vida real: un amigo, laico y padre de familia, me decía que cuando va a Misa su deseo de PARTICIPAR en la liturgia consiste en:

– Llegar a tiempo a Misa, no en el último minuto previo a la misma, para prepararse desde la oración personal

– Atender a la Palabra de Dios sabiendo que es precisamente DIOS mismo el que habla

– Imbuirse plenamente en las distintas partes de la Misa desde el Fervor y la Devoción

– Comulgar estando en Gracia de Dios (para lo que ayuda mucho confesar con frecuencia, incluso aunque no haya pecado grave) y con opción a tener unos minutos de silencio para la acción de gracias íntima

– No tener prisa en abandonar el Templo al terminar la Misa

Entonces, desde la óptica posmoderna y progre, lo que hace este señor, fiel laico, no sería “participar” sino estar allí pasivamente………¿verdad?………..pues parece que esta mentira nos la hemos creído e insistentemente queremos ser fieles a ella (por desgracia).

Pues digamos claramente que, en este ejemplo mencionado, radica la VERDADERA PARTICIPACIÓN en la LITURGIA CATÓLICA: es la participación desde la Conciencia y desde el Corazón.

¿Cual es esa participación en la liturgia que nos quieren imponer desde las atalayas modernistas y progres? Pues veámoslo desde un ejemplo ficticio y a la vez nos sonará muy “cotidiano”:

* No importa llegar a Misa antes, lo que importa es llegar sabiendo lo que “toca hacer en la Misa”

* Un laico subirá a leer una monición de entrada, no al modo de antífona, sino de “semi-pregón”

* Otro laico subirá y hará hasta tres moniciones a las lecturas (Antiguo, Nuevo Testamento y Evangelio)

* Otro laico leerá las preces que se harán interminables

* En la procesión de ofrendas veremos una especie de muestreo de Ikea o Corte Inglés, según posibilidades

* En la comunión, sin que sea necesario, habrá otro laico distribuyéndola

* En vez de dejar silencio para la acción de gracias, otro laico nos “deleitará” con alguna parrafada emotiva sin contenido religioso, o si acaso, barroco.

Entonces al acabar la Santa Misa se podrá concluir que ha sido una Liturgia PARTICIPADA.

Con carácter urgente, pues, hay que recuperar el auténtico sentido de la Liturgia y su verdadera participación. A todos los laicos que lean este artículos les apremio con todo cariño, para que no se pierdan el tesoro de las infinitas gracias que desde el Cielo bajan en cada Santa Misa, a que:

1: Sepan que lo más importante es acudir a Misa en Gracia de Dios, para poder comulgar. Y caso de no estar en Gracia, tener la intención de confesar lo antes posible.

2: La participación del laico radica sobre todo en VIVIR la Misa desde la atención, silencio, respeto, fervor y cariño a Jesús Sacramentado.

3: Desde lo anterior, en los casos en que sea necesaria la participación DIRECTA en partes de la liturgia, tales como lecturas, procesión de ofrendas, o algún aviso final……….vivan estas participaciones sin afán alguno de imitar al sacerdote y sin que las mismas distraigan de lo principal que es VIVIR (lo repito) la Santa Misa.

STOP al clericalismo de los laicos

STOP a la secularización interna del clero, que suscita ese clericalismo insano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".