Urbicio nace en Burdeos (actual Francia) en el siglo VIII, en tiempos en que la invasión musulmana atraviesa los pirineos y llega a Poitiers. El joven Urbicio y su madre son apresados por los invasores, que convierten al santo en esclavo y provocan la muerte natural de la madre por la dureza del cautiverio. Urbicio sirve a sus amos con honradez, confiando en su pronta liberación, pidiendo la misma por intercesión de los niños santos Justo y Pastor. Cuando llega su libertad, la atribuye a esas oraciones
y se siente deudor de esos dos santos. Y entonces peregrina hasta Alcalá (en España), donde nacieron
los niños santos, y al constatar el peligro de profanación al que se exponen las reliquias de los santos, las roba y lleva consigo a Burdeos. La última fase de su vida la pasa en Huesca, retirado en oración y penitencia. Muere el año 802. Muy poco se conoce de la vida de este humildísimo santo cuyo día es el 15 de Diciembre.

          San Urbicio, sencillo y astuto como pide Cristo, intercede por nosotros

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".