Voice of the Family 12 de noviembre de 2025
En los medios occidentales ha causado escándalo la aprobación de un proyecto de ley en Kazajistán que prohíbe la propaganda LGTB, fruto de una petición de la Unión de Padres Kazajos titulada Nos oponemos a la propaganda LGTB disimulada en la República de Kazajistán. En vista de ello, Voice of the Family publica esta entrevista con Su Excelencia monseñor Schneider, obispo auxiliar de Astaná (Kazajistán), sobre los deberes y derechos de los padres católicos en cuanto a proteger a sus hijos de la ideología de género.
Voice of the Family
¿Qué opina de las medidas legislativas que está tomando el parlamento kazajo para prohibir la propaganda LGTB en su país?
Monseñor Athanasius Schneider
Esta acción legislativa es sin duda un rayo de esperanza. Ciertamente, en medio de un adoctrinamiento ideológico sistemático de proporciones casi mundiales hay países que empiezan a defender su independencia de semejante colonización cultural, no sólo defendiendo los valores morales tradicionales de sus pueblos sino también el sentido común. Me alegrá que Kazajistán se una a filas de los escasos países europeos que han tomado medidas legislativas similares con miras a promover instituciones naturales como el matrimonio y la familia y defender la sociedad, en primer lugar la infancia y la juventud, de la propaganda moralmente destructiva y nihilista del movimiento LGTB.
V.F.:
¿Cómo respondería a los comentarios de Tatiana Chernobyl, según dicen consejera de derechos humanos, que ha afirmado que la prohibición parlamentaria de la propaganda LGTB legitimaría la discriminación abierta de las personas con una orientación sexual o una identidad de género diferentes?
A.S.:
Son temores infundados, porque en tanto que nadie haga alarde de una orientación sexual diferente ni sea provocativo en ese sentido la ley no discriminará a esa persona. Es más, los documentos de identidad de ese país no se indica orientación sexual o de género del portador. De ahí que esas personas disfrutarán de los mismos derechos que otros ciudadanos usando su documento nacional de identidad.
V.F.:
En el Reino Unido, la propaganda LGTB se difunde habitualmente en los colegios, incluidos los centros católicos con apoyo de los obispos y las autoridades educativas, a consecuencia de la legislación y de la influencia de los medios informativos y de poderosos grupos de presión. ¿Qué pueden hacer en un caso así los padres para proteger la inocencia de sus hijos?
A.S.:
Los padres tendrían que constituir asociaciones reconocidas legalkmente para proteger su derecho natural de ser los primeros educadores de sus hijos. Los cuerpos legislativos tienen que promover proyectos de ley y otras medidas que garanticen ese derecho fundamental que la ley otorga a los padres. Y mientras tanto, los padres deben sacar si les es posible a sus hijos de los colegios que promueven esa propaganda. Los padres, católicos o no, que tengan sentido común y rechacen la propaganda en cuestión podrían crear colegios independientes cuyos estatutos prohibiesen tal adoctrinamiento.
V.F.:
¿Está bien que los católicos fieles se preocupen por la influencia que ejerce en la Iglesia el lobby?Me refiero, por ejemplo, al encuentro que tuvo lugar hace poco en la Basílica de San Pedro.
A.S.:
No sólo tienen el derecho, sino también el deber de preocuparse en ese sentido. Que se les ofrezca el templo católico más importante del mundo, la Basílica de San Pedro, como plataforma para propagandizar y legitimizar la sodomía y la fornicación es una verdadera abominación y una profanación inaudita, que no sólo exige una firme protesta sino actos de reparación.
V.F.:
¿Hay algo que deban hacer los laicos contra los actos litúrgicos de temática prohomosexual ya frecuentes en ciertas diócesis?
A.S.:
Los laicos deben protestar pacíficamente contra semejantes actos litúrgicos que en esencia son una burla de los mandamientos de Dios y promueven una forma de vida objetivamente pecaminosa. Además de presentar protestas razonadas, los fieles tienen que realizar actos de reparación por cada acto de esos.
V.F.:
La mayoría de los católicos no tienen muy claro lo que significa sinodalidad cuando oyen esa palabra. ¿Cómo podemos entender el camino sinodal alemán, que por lo visto tiene por objeto una reestructuración radical de la doctrina moral, la disciplina y el gobierno de la Iglesia? Entre otras cosas, contiene un plan de acción llamado Reevaluación magisterial de la homosexualidad, que fue adoptado en septiembre de 2022 y pide abiertamente que ésta no se cuente entre los pecados mortales contra la castidad que enumera el Catecismo.
A.S.:
No podemos despegarnos de la verdad inmutable de la Divina Revelación en lo que se refiere al mal intrínseco que constituyen los actos homosexuales, que es la infalible enseñanza perenne de la Iglesia. No sólo eso; hay que poner igualmente de relieve que los actos homosexuales contradicen sin discusión la ley natural y el mero sentido común. Al rechazar la maldad intrínseca de los actos homosexuales la Iglesia y todo verdadero cristiano realizarían una obra de caridad para con las personas enviciadas y esclavizadas con una forma de vida que contradice la naturaleza misma del ser humano y vulnera lo más íntimo de su conciencia. En vez de legitimar la conducta homosexual, hay que estar motivado por una sincera compasión hacia los homosexuales activos para que se liberen de esa vida de adicción moral y espiritual que en el fondo los hace infelices. Por eso, quienes se oponen al reconocimiento moral y legal de las prácticas homosexuales son benefactores de la humanidad.
(Traducido por Bruno de la Inmaculada)




























