Homilía: El pecado es una bomba de relojería que nos aparta de Dios


TÍTULO ORIGINAL: “Curación de un paralítico”
18º Domingo después de Pentecostés
Mt 9: 1-8

El evangelio de hoy nos cuenta el episodio de la curación del paralítico y la actitud de rechazo por parte de aquellos que vieron el modo de proceder de Jesús. Jesús, antes de fijarse en la enfermedad de este hombre se fijó en el estado de su alma. Él va al fondo del problema mientras que nosotros normalmente sólo vemos lo más superficial. Para Jesús, cuando un hombre vive en pecado, es como si llevara consigo una carga de dinamita la cual puede explotar en cualquier momento. Jesús se fija en eso y es eso precisamente lo que intenta solucionar.

¿Cómo podemos nosotros vivir tan preocupados con las cosas del mundo y en cambio vivimos tan tranquilos cuando estamos en pecado? Las fuerzas del mal han hecho que el hombre pierda el sentido de la gravedad del pecado y ande más preocupados de cosas, que aun siendo importantes, son muy secundarias. ¿Cómo puede un hombre que está en pecado pasarse años sin confesar? Sólo se entiende si el hombre ha perdido el sentido sobrenatural de su existencia.

Frente a esto, el hombre se ha “inventado” muchos “nuevos” pecados que no son tales. Por ejemplo: se toma como pecado denunciar el orgullo gay, o criticar a la jerarquía (siempre hemos de ser respetuosos con la jerarquía, pero tampoco podemos caer en la papolatría). Hoy día, alguien que denuncie como perversa la conducta homosexual puede acabar en la cárcel.
Por eso, no nos puede extrañar que el reino de la mentira domine en este mundo. Fue Juan XXIII quien dijo que había que cambiar de conducta en la Iglesia y no denunciar el error. Fue él quien dijo que la Iglesia tenía que abrirse al mundo. Formas de pensar que eran contrarias a las enseñanzas de Jesucristo: “Vosotros estáis en el mundo pero no sois del mundo”.
El pecado es una bomba de relojería que nos aparta de Dios, que nos lleva a un mundo de tinieblas. En cambio Cristo nos dice: “El que me sigue no anda en tinieblas”…. (sigue)

Padre Alfonso Gálvez
Padre Alfonso Gálvezhttp://www.alfonsogalvez.com
Nació en Totana-Murcia (España). Se ordenó de sacerdote en Murcia en 1956, simultaneando sus estudios con los de Derecho en la Universidad de Murcia, consiguiendo la Licenciatura ese mismo año. Entre otros destinos estuvo en Cuenca (Ecuador), Barquisimeto (Venezuela) y Murcia. Fundador de la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, aprobada en 1980, que cuenta con miembros trabajando en España, Ecuador y Estados Unidos. En 1992 fundó el colegio Shoreless Lake School para la formación de los miembros de la propia Sociedad. Desde 1982 residió en El Pedregal (Mazarrón-Murcia). Falleció en Murcia el 6 de Julio de 2022. A lo largo de su vida alternó las labores pastorales con un importante trabajo redaccional. La Fiesta del Hombre y la Fiesta de Dios (1983), Comentarios al Cantar de los Cantares (dos volúmenes: 1994 y 2000), El Amigo Inoportuno (1995), La Oración (2002), Meditaciones de Atardecer (2005), Esperando a Don Quijote (2007), Homilías (2008), Siete Cartas a Siete Obispos (2009), El Invierno Eclesial (2011), El Misterio de la Oración (2014), Sermones para un Mundo en Ocaso (2016), Cantos del Final del Camino (2016), Mística y Poesía (2018). Todos ellos se pueden adquirir en www.alfonsogalvez.com, en donde también se puede encontrar un buen número de charlas espirituales.

Del mismo autor

Carta a la Iglesia de Pérgamo (II)

El Poder de Satanás sobre la Iglesia a lo largo de...

Últimos Artículos

Tres corazones ardientes

Si me remonto a la llamada plenitud de los...

El siglo oscuro de la Iglesia

La Iglesia ha conocido numerosas épocas de crisis, y...