MADRE MARAVILLAS Y LA SANA «ENVIDIA» A LOS SANTOS

¡Cuando pienso que cada momento podía crecer este amor y que luego será ya eternamente el mismo!!!
¿Serán demasiado atrevidos  esos deseos que yo no puedo remediar?; porque el palpar mi miseria no me quita el envidiar a los santos su amor, y en esto no quisiera ser menos que ellos…
Qué dulce es pensar que, mientras estemos en camino el amor puede crecer. En este camino hacia Dios podemos acercarnos cada vez más. Cada vez podemos amar más a Dios hasta que llegue el momento de la posesión. Entonces….aprovechemos este dulcísimo poder que con tan infinito amor nos ha dado Dios, para llegar a amarle como Él desea.

Padre Santiago González
Padre Santiago González
Sacerdote de la archidiócesis de Sevilla ordenado en el año 2011

Del mismo autor

LA IGLESIA CATÓLICA NUNCA PERECERÁ

Hay dos frases que me parecen colosales para aplicarlas a los...

Últimos Artículos

La Tradición católica frente al dogma de Darwin

Permitiendo legítimas diferencias de opinión, vamos a exponer los...

Ecuador, la República del Sagrado Corazón

Estamos en el mes del Sagrado Corazón, no en...

Nociones básicas sobre la relación entre Iglesia y Estado

Alejandro Sosa Laprida “Dad a César lo que es de...