El lunes, 8 de junio de 2015, el papa Francisco nombró a Heiner Koch hasta esa fecha obispo de Dresden-Meißen, como el nuevo arzobispo de Berlín, una diócesis que constituye una posición importante dentro de la Iglesia católica en Alemania, el obispo Koch había sido seleccionado previamente como uno de los tres delegados de la Conferencia Alemana de Obispos que participaron en el  sínodo de obispos sobre la familia en octubre de ese año (2015). Koch es asimismo presidente de la Comisión para el Matrimonio y la Familia de la Conferencia de Obispos de Alemania.

También participó en la conferencia privada en Roma el 25 de mayo de 2015 en la Universidad Gregoriana que causó controversias sobre sus contenidos heterodoxos y su falta de transparencia. Como se había publicado anteriormente, uno de los participantes de esta reunión privada, el profesor Eberhard Schockenhoff, había defendido públicamente la práctica homosexual.

El obispo Koch ya era conocido por sus tendencias liberales y su simpatía hacia las parejas homosexuales, como también hacia los divorciados “recasados”. Como el periódico alemán, Die Tagespost, informó aquel 8 de junio del año pasado, el obispo Koch había dicho unos días antes lo siguiente: “Cualquier enlace que se fortalece y sostiene a las personas, ante mis ojos está bien,  esto también se aplica a las relaciones del mismo sexo”.

En febrero de 2015, Koch  ya hizo algunos comentarios al diario alemán Nordwest-Zeitung (Oldenburg) que revelaron en un aspecto más profundo su punto de vista. Él dijo que la Iglesia necesita un nuevo lenguaje cuando lidia con los homosexuales: “Presentar a la homosexualidad como pecado es hiriente”, aseguró. Y continuó: “Conozco a parejas homosexuales que viven con los valores como confianza y responsabilidad de una manera ejemplar”.

Con respecto a los divorciados “recasados”, el obispo Koch comentó en su día a dicho diario: “La pregunta es si podemos –bajo ciertas condiciones- admitir a la Eucaristía a los fieles divorciados y recasados que tengan una fe profunda”. Continuó: “Esto podría, por ejemplo, tener lugar después de una larga conversación con el confesor”.

Este nombramiento del obispo Koch por el papa Francisco tuvo lugar poco tiempo después de que el cardenal Walter Kasper –el principal promotor de la agenda liberalista en el último Sínodo de Obispos para la Familia- dijera vagamente en sus anteriores palabras que el mismo papa Francisco había apoyado su propuesta de reforma. En una entrevista con el director de noticias Raymond Arroyo de la EWTN, el 4 de junio de 2015 mientras visitaba los Estados Unidos, el cardenal Kasper ambiguamente y con vacilación explicó: “El Papa quería que la pregunta fuera hecha, y después, en una manera general, ante todos los cardenales, expresó su satisfacción con nuestra conversación. Pero al final, no podría decir que él aprobó la propuesta, no, no, no.”

Para un observador que no está lo suficientemente informado esto solo añade confusión acerca de las actuales intenciones del Papa – como también sobre sus métodos de procedimientos para los nombramientos episcopales, como lo es el arzobispo Heiner Koch.

Maike Hickson

[Traducido por Sarita Riveros. Artículo original.]

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