Bandeja comunion

Hay no pocos fieles que preguntan: ¿Porqué se ha eliminado la bandeja para recibir la comunión?….¿Porqué en tantas Iglesias se administra la comunión sin que un acólito coloque la bandeja bajo la barbilla del fiel para evitar la caída al suelo de partículas?…………Respuestas comunes:

– No hay respuesta, sino un mero gesto de “no lo sé” (quizás el miedo a parecer “anticuado”….)

– Otros creen que NO es importante (quizás crean que la Eucaristía es solo un SÍMBOLO)

– Algunos abiertamente afirman que en esas partículas NO hay Presencia Real de Cristo

Pero la realidad es que cada día, en muchas Iglesias, al haberse eliminado la Bandeja de Comunión, caen al suelo partículas donde la Presencia REAL de Cristo es tan real como en la Hostia de la que proceden al ser parte de ella. Y, de ese modo, CRISTO es pisoteado, barrido o simplemente queda pegado al suelo.

Como sacerdote afirmo, por experiencia propia, que cuando  doy la comunión y alguien me acompaña para colocar la bandeja, al terminar de distribuirla y volver al Altar para la purificación, SIEMPRE encuentro partículas en la bandeja, y por ese motivo SIEMPRE doy la comunión con la bandeja. Si no dispongo de acólito o monaguillo, entonces le pido el favor al primer fiel que se acerca a comulgar. En esas partículas, en cada una de ellas, hay Presencia REAL de CRISTO en CUERPO, SANGRE, ALMA y DIVINIDAD. Y, gracias a la BANDEJA, la presencia Real de Cristo no acaba en la suela de los zapatos de la gente, en la escoba o el cubo de basura.

Por ello creo apremiante que se coloque la bandeja en todas las Misas. Ojalá todos los sacerdotes fuesen conscientes de ello, y, ya puestos en exhortar, que los LAICOS sean capaces de solicitar a los sacerdotes que lo hagan.

Tenemos que recuperar el debido respeto, fervor….cariño………AMOR…..en el trato con Jesús Sacramentado, y ello no sólo reside en la conversión del Corazón, en tener en Alma en Gracia de Dios (que es fundamental), sino también en nuestras formas y maneras de corresponder con nuestro amor al AMOR de los AMORES que no merece ser tan mal tratado. Y ello implica dar pasos adelante, GESTOS VALIENTES que sean indiferentes al “qué dirán”  (que debería no importarnos nada cuando se trata de amar a Dios).

La Eucaristía no es un Símbolo: es Presencia Real. Y Cristo no merece ser tirado al suelo ni pisado ni barrido por nadie.  Por eso concluyo con el título del artículo:

¿Bandeja para comulgar? SI, por favor!!!……………Por Amor de Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".