La Epifanía del Señor es una de las fiestas más antiguas celebradas en nuestra Iglesia. Ya en Oriente se celebraba a partir del siglo III. Epifanía significa “manifestación”: nuestro Señor Jesucristo se reveló al mundo entero en la persona de los magos. Sobre el año 400 la Epifanía se empieza a celebrar el el occidente católico. Se entiende que hay tres “epifanías” (incluyendo la que se celebra el 6 de Enero), y las otras dos son la manifestación en las bodas de Caná y la del bautismo de Jesús por parte de Juan.
La Epifanía, como expresa la liturgia, anticipa nuestra participación en la Gloria de la inmortalidad de Cristo manifestada en una naturaleza mortal como la nuestra. Es pues una fiesta de esperanza que prolonga la Navidad. Los magos, llamados “reyes” por la tradición, fueron realmente históricos pero a la vez simbolizan y representan a todas las culturas que se postran ante el Redentor. De este modo toda cultura, de presente o futuro, está llamada a encarnar en Evangelio de Cristo y no a sustituirlo por la moda dominante. Es una llamada a evangelizar el mundo y una advertencia a no hacer mundana la fe. Esta reflexión es sumamente interesante ante el principal problema de la Iglesia de hoy que es la secularización interna. 
Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".