Homilía: La descomposición de la Iglesia y los músicos del "Titanic"

21º Domingo después de Pentecostés
(Mt 18: 23-35)

Aunque el evangelio de hoy nos habla del perdón de las injurias, ponerse a hablar de ello en estos momentos de la Iglesia, sería algo así como si un pueblo hubiera sido invadido por una banda de forajidos y el alcalde sólo se preocupara de que la gente echara la basura en el contenedor adecuado.

La Iglesia está en un estado de sitio, y el asalto definitivo está a punto de ocurrir. Lo que se está intentando realmente es acabar con la fe de la Iglesia. En el fondo lo que se está intentando es crear una nueva iglesia, una nueva religión; la religión del hombre. Todas estas afirmaciones, aunque pudieran parecer exageradas, no son más que la realidad; y si no, acudamos a los hechos: la ideología de género, la indisolubilidad del matrimonio, el lobby gay en el Vaticano. Es una auténtica infiltración diabólica en las más altas esferas de la jerarquía eclesiástica… Y mientras esto ocurre, como en el Titanic, los músicos siguen tocando como si no ocurriera nada.

Frente a todo este mal que nos rodea, nos queda la auténtica devoción a la Eucaristía, el cariño a la Virgen María…

Como en el hundimiento del Titanic, unos músicos seguían tocando mientras que las calderas explotaban y el barco seguía hundiéndose. Al final, los músicos también perecieron, pero su muerte sirvió para algo: para poner de manifiesto la justicia de Dios y también su misericordia… “Y habrá un cielo nuevo y una tierra nueva donde habitará la justicia… Enjugará Dios las lágrimas de los ojos… y ya no habrá muerte”.

Padre Alfonso Gálvez
Padre Alfonso Gálvezhttp://www.alfonsogalvez.com
Nació en Totana-Murcia (España). Se ordenó de sacerdote en Murcia en 1956, simultaneando sus estudios con los de Derecho en la Universidad de Murcia, consiguiendo la Licenciatura ese mismo año. Entre otros destinos estuvo en Cuenca (Ecuador), Barquisimeto (Venezuela) y Murcia. Fundador de la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, aprobada en 1980, que cuenta con miembros trabajando en España, Ecuador y Estados Unidos. En 1992 fundó el colegio Shoreless Lake School para la formación de los miembros de la propia Sociedad. Desde 1982 residió en El Pedregal (Mazarrón-Murcia). Falleció en Murcia el 6 de Julio de 2022. A lo largo de su vida alternó las labores pastorales con un importante trabajo redaccional. La Fiesta del Hombre y la Fiesta de Dios (1983), Comentarios al Cantar de los Cantares (dos volúmenes: 1994 y 2000), El Amigo Inoportuno (1995), La Oración (2002), Meditaciones de Atardecer (2005), Esperando a Don Quijote (2007), Homilías (2008), Siete Cartas a Siete Obispos (2009), El Invierno Eclesial (2011), El Misterio de la Oración (2014), Sermones para un Mundo en Ocaso (2016), Cantos del Final del Camino (2016), Mística y Poesía (2018). Todos ellos se pueden adquirir en www.alfonsogalvez.com, en donde también se puede encontrar un buen número de charlas espirituales.

Del mismo autor

La Gran Cena y los invitados descorteses (Y V)

Continúa la parábola diciendo que el criado comunicó a su amo...

Últimos Artículos

La Tradición católica frente al dogma de Darwin

Permitiendo legítimas diferencias de opinión, vamos a exponer los...

Ecuador, la República del Sagrado Corazón

Estamos en el mes del Sagrado Corazón, no en...

Nociones básicas sobre la relación entre Iglesia y Estado

Alejandro Sosa Laprida “Dad a César lo que es de...