fbpx

En la JMJ, el Vaticano lanza programa de educación sexual que excluye a los padres y el pecado mortal

Actualización: El programa completo del Vaticano ha sido publicado en la página web gestionada por el Consejo Pontificio para la Familia <<aquí>>, sin embargo algunos han estado experimentando dificultades para acceder al sitio.

Nota del editor: Una presentación de diapositivas de contenido problemático en el programa de educación sexual del Vaticano está disponible <<aquí>>. (Precaución: imágenes sexualmente explícitas).

ANÁLISIS

ROMA 27 de julio de 2016 (LifeSiteNews) – “Más almas van al infierno debido a los pecados de la carne que por cualquier otra razón” Nuestra Señora de Fátima advirtió a los tres jóvenes videntes en 1917. Pero este mensaje, por desgracia, está enteramente ausente del programa de educación sexual recién lanzado por  el Vaticano para los adolescentes. En cambio, los pecados sexuales no se mencionan en absoluto. Los mandamientos 6º y 9º se ignoran mientras que las imágenes sexualmente explícitas y videos inmorales se utilizan como trampolín para la discusión.

El programa titulado “El Punto de Encuentro: Curso de Educación Sexual afectivo para los jóvenes” fue lanzado la semana pasada por el Consejo Pontificio para la Familia y se presentará esta semana a los jóvenes en la JMJ en Polonia.

Mientras que el programa ha estado en proceso de desarrollo por parte de parejas casadas en España por varios años, parece haber recibido presión para que esté terminado en abril para la exhortación ‘Amoris Laetitia’ del papa Francisco sobre el matrimonio y la familia. En la exhortación, el Papa habla de que la “necesidad de educación sexual” debe ser abordada por “instituciones educativas”, un movimiento que alarmó a los líderes globales de vida y familia ya que la Iglesia católica siempre ha reconocido y enseñado – a menudo de cara a la oposición de las potencias mundiales – que la educación sexual es el “derecho y deber fundamental de los padres”.

El programa de educación sexual del Vaticano se divide en seis unidades que han de ser enseñadas en un período de cuatro años (grados 9-12) a los estudiantes masculinos y femeninos en clases mixtas.

Ver todas las lecciones y guías para los maestros en el sitio web del programa <<aquí>>.

El nuevo programa que está siendo presentado por el Consejo pontificio para la familia parece ser una desviación de lo que el Magisterio de la Iglesia ha enseñado por mucho tiempo sobre la educación sexual. Por ejemplo:

  • El papa Pío XI, en su encíclica de 1929 sobre la educación cristiana, Divini Illius Magistri, habla de la instrucción sexual en un ambiente privado por los padres, no en las aulas, que establece que si “se considera necesaria y oportuna alguna instrucción privada, de los que abrazan a partir de Dios el encargo de enseñar y tienen la gracia de estado, deben tomarse todas las precauciones. Tales precauciones son bien conocidas en la educación cristiana tradicional. … Por lo tanto, es de la mayor importancia que un buen padre, mientras discute con su hijo un asunto tan delicado, debe estar bien en guardia para no descender a los detalles”.  Y añade: ” En términos generales, durante el período de la infancia, es suficiente emplear esos remedios que producen el doble efecto de abrir la puerta a la virtud de la pureza y cerrar la puerta al vicio”.
  • El papa Pío XII, en su discurso de 1951 a los padres de familia, advierte contra la propaganda, incluso de “fuentes católicas”, que “exageran fuera de toda proporción la importancia y significación del elemento sexual. …Su forma de explicar la vida sexual es tal que se adquiere en la mente y la conciencia del lector promedio la idea y el valor de un fin en sí mismo, haciéndole perder de vista el verdadero propósito primordial del matrimonio, que es la procreación y educación de los niños, y el grave deber de las parejas casadas con lo que respecta a este fin, algo que la literatura de la que estamos hablando deja demasiado en el trasfondo”.
  • El papa san Juan Pablo II, en su exhortación apostólica de 1981 Familiaris consortio, llama a la educación sexual un “derecho y deber fundamental de los padres”, que “siempre debe llevarse a cabo bajo su dirección solícita, tanto en casa como en los centros educativos elegidos y controlados por ellos” y añade: “los padres cristianos, discerniendo los signos de la voluntad de Dios, van a dedicar especial atención y cuidado de educar para la virginidad o castidad como forma suprema de donación de uno mismo que constituye el sentido mismo de la sexualidad humana”.
  • La Sagrada Congregación para la Educación Católica, en sus Directrices Educacionales en el amor humano de 1983, escribe que “el hecho permanece siempre válido que, en lo que se refiere a los aspectos más íntimos [de la educación sexual], ya sean biológicos o afectivos, una educación individual debe ser concedida, preferentemente en el ámbito de la familia”.

Mientras que el nuevo programa del Vaticano tiene muchas cualidades positivas, sus defectos no pueden ser subestimados. Éstos incluyen:

  • Entregar la formación sexual de los hijos a los educadores, dejando fuera de la ecuación a los padres.
  • La falta de nombrar y condenar los comportamientos sexuales, como la fornicación, la prostitución, el adulterio, el sexo con contraceptivos, la actividad homosexual, y la masturbación, como acciones objetivamente pecaminosas que destruyen la caridad en el corazón y nos alejan de Dios.
  • No advertir a los jóvenes sobre la posibilidad de la separación eterna de Dios (condenación) por cometer pecados sexuales graves. El infierno no se menciona ni una vez.
  • No distinguir entre pecado mortal y pecado venial.
  • No hablar del 6º. y el 9º. mandamiento, o cualquier otro mandamiento.
  • No enseñar sobre el sacramento de la confesión como una manera de restaurar la relación con Dios después de haber cometido pecado grave.
  • No mencionar un sano sentido de la vergüenza cuando se trata del cuerpo y la sexualidad.
  • Enseñar a los niños y niñas juntos en la misma clase.
  • Tener niños y niñas compartiendo juntos en clase su comprensión de frases como: “¿Qué te sugiere la palabra sexo?”
  • Pedir a una clase mixta “señalar dónde se encuentra la sexualidad en los niños y niñas”.
  • Hablar sobre el “proceso de excitación”.
  • El uso de imágenes sexualmente explícitas y sugerentes en los libros de trabajo (aquí, aquí y aquí).
  • La recomendación de varias películas sexualmente explícitas como trampolín para la discusión (ver más abajo para los enlaces).
  • El no hablar sobre el aborto como algo gravemente malo, sino sólo que provoca “fuerte daño psicológico”.
  • Confundir a los jóvenes por el uso de frases tales como “relación sexual” para indicar no el acto sexual, sino una relación centrada en la persona.
  • Hablar de “heterosexualidad” como algo por “descubrir”.
  • Usar de icono al gay Elton John (sin mencionar su activismo) como un ejemplo de una persona talentosa y famosa.
  • Respaldar el paradigma de “citas” como un paso hacia el matrimonio.
  • No hacer hincapié en el celibato como forma suprema de donación de sí mismo que constituye el sentido de la sexualidad humana.
  • No mencionar la enseñanza de Cristo sobre el matrimonio.
  • El tratamiento de la sexualidad como un tema separado en lugar de como algo integrado en las enseñanzas doctrinales y morales de la Iglesia.

Ver presentación de diapositivas: <<¿Qué hay de nuevo en el programa de educación sexual del Vaticano?>> (PRECAUCIÓN: imágenes sexualmente explícitas).

Las cualidades positivas incluyen:

  • Partir de las enseñanzas de san Juan Pablo II en la Teología del Cuerpo y Amor y responsabilidad para la comprensión de la persona, el lenguaje del cuerpo, la dimensión conyugal del cuerpo, y la unidad de cuerpo/alma de la persona.
  • Enseñar que la persona humana es hombre o mujer. Ninguna teoría de género aquí.
  • Enseñar que los hombres y las mujeres se complementan entre sí a través de la diferencia sexual.
  • Enseñar que el hombre y la mujer son iguales en dignidad, pero son diferentes física y emocionalmente. Sin feminismo radical aquí.
  • Enseñar acerca de la modestia y la castidad como virtudes, pero no hasta unidades posteriores. La castidad se define como la “luz que nos guía para dar un amor inviolable”.
  • Enseñar la importancia de la libertad en la vida moral. La libertad se define como la “capacidad de hacer lo que es bueno”.
  • Hablar de “concupiscencia” como “la oscuridad que nos impide que veamos la plenitud de la persona de una manera adecuada y completa”.
  • Mencionar brevemente cómo el amor puede ser separado de la procreación, pero no explica el mal específico.
  • Enseñar sobre la importancia del “autocontrol” y “dominio de sí mismo” con el fin de darse realmente a otra persona.
  • Hablar de “amor fuera de lugar” que se manifiesta como “narcisismo” y “la masturbación”, pero no se menciona el pecado.
  • Hablar acerca de la pureza como la “virtud que nos dispone a tratar a nuestro cuerpo con ‘santidad y honor’ “.
  • Mencionar brevemente la “santidad de la vida”.
  • Hablar de la virginidad como una forma de “responder a la llamada al amor”.
  • Promover la castidad antes del matrimonio.

De urgente preocupación es el número de películas recomendadas por el programa como un trampolín para la discusión que no puede ser interpretado como cualquier cosa menos que sexualmente inmoral. Por ejemplo:

  • La Unidad 4 recomienda la película de 2013 de clasificación R “To the wonder” (Deberás amar) para discutir la llamada “a la donación de uno mismo”. “Enfoque a la Familia” describe el contenido sexual de esta manera [ADVERTENCIA – Explicito]: “Así, mientras que el amor es el objetivo principal de la película, el sexo se convierte en una parte integral de su expresión. Tanto Neil y Jane, como Neil y Marina, representan relaciones sexuales de manera explícita. La desnudez se detiene justo antes del pleno; los movimientos y sonidos son apasionados, eróticos, excitantes y extendidos -la mezcla de cuerpos sugiere la intimidad completa. Existe la sugerencia visual de que Neil y Marina tienen relaciones sexuales en el vagón de pasajeros de un tren. Una (casi) escena de sexo oral se utiliza para expresar la distancia y la insatisfacción”.
  • La Unidad 6 recomienda la película de 2010 de clasificación R “Amor y otras drogas” (Love and Other Drugs) para “reflejar [ ] en la parte de la fórmula con la que un hombre y una mujer se declaran su mutuo consentimiento para contraer matrimonio. “Enfoque a la Familia” describe el contenido sexual de esta manera [ADVERTENCIA – Explicito]: “Por una buena parte de la película, Jamie y Maggie parecen estar en un estado constante de hacer el amor, chocan contra los armarios, se retuercen en el suelo, jadean y gimen, participan en sexo oral y expresan ruidosamente sus respuestas orgásmicas. El público ve a ambos completamente desnudos. (Sólo sus regiones púbicas escapan del marco). Es bastante explícita… Más tarde, después de que Maggie y Jamie graban una de sus escapadas sexuales, Josh lo encuentra y lo mira. Queda implícito que se masturba mientras lo hace. Y se pasa el resto de la película haciendo comentarios groseros sobre la anatomía de su hermano”.
  • La Unidad 2 recomienda la película de 2013 “Stockholm” para abrir la pregunta: “¿Realmente vale la pena entregarme a la primera persona que se acerca a mí?” Hollywood Reporter describe la película como un juego de “el gato y el ratón”, donde el hombre “disfraza con pericia su deseo de tener sexo con ella como sentimiento real”, mientras que “pregunta sobre los verdaderos motivos de su interés por ella”. Después de que el “compromiso de sexo ha sucedido”, que parece estar representado gráficamente basados en las vistas previas, la pareja empieza a descubrir “lo que realmente son y que están buscando cosas completamente diferentes”.

La selección de películas revela una sorprendente falta de brújula moral de los creadores del programa, algo que debería de alertar cualquier pensamiento de los padres de permitir a sus hijos formarse por este programa.

Un defensor de “pro-familia” contra la versión explícita de educación sexual sobre  Planificación de la Familia (Planned Parenthood) dio este comentario, bajo condición de anonimato, sobre el programa de educación sexual del Vaticano: “Me fue muy difícil decidir si los autores trataban de disimular hábilmente un mal programa o si eran simplemente muy incompetentes. Trataron de entretejer las películas de hoy en día para apoyar los conceptos vagos que estaban tratando de transmitir, pero, ¿cómo lo hicieron que no fueron muy eficaces? ¿Por qué las imágenes eróticas que lindan con la pornografía? Pensé que todo el asunto sería confuso para los jóvenes y francamente una gran pérdida de tiempo”.

En una actividad, se les pide a los jóvenes mirar una foto de una pareja mayor que está sentada delante de una imagen de un ” hombre y una mujer jóvenes, uniendo sus cuerpos medio desnudos en un abrazo”.  Se les pregunta: “¿Cuál de las dos parejas están teniendo una relación sexual?” El docente afirma:”el objetivo es que la persona joven se sienta ‘provocada’ delante de estas dos imágenes, o incluso confundido por el título del tema y la imagen que se presenta”.  Y ese es el problema esencial con este programa: los jóvenes simplemente se sentirán confundidos por los mensajes contradictorios, las imágenes explícitas, las películas, y la falta de directrices morales.

Al final, el programa de educación sexual del Vaticano, en el mejor de los casos podría ser descrito como una mezcla y en el peor, como un esfuerzo equivocado que cae muy por debajo de la marca. Mientras que el lector ocasional puede apuntar a varios textos que sugieren que el programa tiene como objetivo promover la modestia, la abstinencia y guardar las relaciones sexuales para el matrimonio, hay sin embargo algo bastante perturbador pasando entre líneas.

Debido a la incapacidad del programa para honrar el papel dado por Dios a los padres como principales educadores, su absoluta falta de nombrar y condenar  varios pecados sexuales, y su uso de materiales sexualmente explícitos y películas, el programa no sólo es incapaz de lograr su objetivo, sino que posiblemente podría tener el efecto contrario de despertar en los jóvenes el deseo sexual desordenado y darles el impulso necesario para realizar fantasías sexuales. El programa intenta instruir a los jóvenes sobre la importancia de la modestia, la castidad y la intimidad, y lo hace violando los mismos valores que está tratando de inculcar. De esta manera, es contraproducente. En resumen, el programa podría conducir a los jóvenes no más cerca de Dios, sino más lejos de Él.

Uno podría ir tan lejos como conjeturar que de haber sido formada la santa María Goretti por el programa de educación sexual del Vaticano, es poco probable que ella hubiera tenido alguna palabra heroica de virtud que decir a su agresor sexual. Ella no habría sido formada para decir: “¡No! ¡Es un pecado! ¡Dios no lo quiere!”  Ella no habría aprendido que lo que su agresor quería era una ofensa contra Dios.  Ni en el mismo orden de ideas, Santo Domingo Savio habría sido capaz de decir: “!La muerte en lugar del pecado!” porque no habría aprendido sobre el horror del pecado. Un programa de moral sexual que no enseña a los jóvenes a vivir el Evangelio sin compromiso no es digno de ser enseñado.

Pete Baklinski tiene una B.A. en Artes Liberales y una Maestría en Teología con especialización sobre el Matrimonio y la Familia  (STM). Está casado con Erin. Juntos tienen seis hijos.

[Traducido por Rocío Salas. Artículo original]




Hemos Visto
Hemos Visto
Artículos de opinión y análisis recogidos de otros medios. Adelante la Fe no concuerda necesariamente con todas las opiniones y/o expresiones de los mismos, pero los considera elementos interesantes para el debate y la reflexión.

Del mismo autor

Homilía: El último milagro de Jesús (padre Muñoz)

https://youtu.be/7v0gxoQANpkhttp://oasis-dejesussacerdote.blogspo... 26 de Febrero de 2017 Monasterio de la Inmaculada, Oasis de Jesús...

Últimos Artículos