Nuevos interrogantes sobre el papa Francisco

Como es sabido, la Navidad es una época de buenos sentimientos y se comprende que el papa Francisco haya escogido unos momentos así para introducirse en las casas de los italianos con la entrevista que emitió Canale 5 el pasado 18 de este mes titulada La Navidad que me gustaría. Los temas que trató son cuestiones que interesan a todos, como la guerra, la pobreza, el hambre, el invierno demográfico, el deporte y los niños. Sus observaciones parecen inspiradas en un razonable sentido común, si bien olvidó mencionar cuestiones de fondo en temas de fe y moral que sin embargo nos interpelan a diario. Muchos de dichos problemas se tratan en un par de libros que han aparecido hace pocos días y se proponen aclarar el pontificado y la personalidad de Francisco. Es importante destacar que no se trata de panfletos, sino de estudios rigurosos. El primero, titulado François, la conquête du pouvoir. Itinéraire d’un pape sous influences (Contretemps, Versalles 2022), es de Jean-Pierre Moreau, autor francés especializado en la teología de la liberación; el segundo, Super hanc petram. Il Papa e la Chiesa in un’ora drammatica della storia (Fiducia, Roma 2022), es obra del P. Serafino Lanzetta, valeroso teólogo italiano que ejerce su ministerio en el Reino Unido.

Moreau indaga sobre los pensadores que inspiran al papa Francisco y los identifica en los artífices de la teología del pueblo, rama de la teología de la liberación inspirada en el Pacto de las Catacumbas que se selló en Roma el 16 de noviembre de 1965, cuando en torno a cuarenta prelados, entre los que se encontraba monseñor Helder Cámara, proclamaron la necesidad de volver a la praxis del Jesús histórico por medio de una iglesia sierva y pobre. Aquel mismo año fue elegido prepósito general de la Compañía de Jesús el padre Pedro Arrupe, autor de un proyecto de reforma de la Iglesia destinado a trastornar sus cimientos. Bajo el pontificado de Francisco se han incoado las causas de beatificación tanto de monseñor Cámara como del padre Arrupe, lo cual ha suscitado la indignada sorpresa de quienes conocen la teología de la liberación, como Julio Loredo de Izcue, que con razón se ha preguntado si no estaremos asistiendo a una beatificación del mal.

Según Moreau, el arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio, que en 2013 se convirtió en el papa Francisco, inspirado en la teología del pueblo, se habría propuesto llevar a la práctica el plan político-religioso de Arrupe, interrumpido en 1981 con su dimisión y la subsiguiente intervención de la Compañía por parte de Juan Pablo II. Pero Moreau se remonta aún más atrás hasta llegar al verdadero mentor de Jorge Mario Bergoglio, y lo encuentra en Juan Domingo Perón, que ejerció un papel decisivo en la política del país austral entre 1940 y su fallecimiento en 1975. Desde esta perspectiva, Bergoglio sería ante todo un peronista en lugar de un ideólogo; más bien un hombre de acción pragmático y populista, más atraído por la dimensión política que por la sobrenatural de la fe católica.

Si Moreau lo ve desde los aspectos histórico y político, la perspectiva del P. Lanzetta es de gran finura teológica . Pasa revista con riguroso espíritu crítico en su libro a las palabras y actos del papa Francisco sin perder por ello la filial devoción al papado, y hace ver el peligro de anteponer la pastoral a la doctrina, la acción al ser, la persona del Papa a la institución de la Iglesia. Dedica páginas de honda penetración a esa nueva modalidad de nominalismo hoy tan extendida según la cual las palabras no se corresponden con la realidad sino que se emplean para expresar algo diferente de su sentido original y auténtico. Históricamente, el nominalismo es la vía directa al pragmatismo, es decir a la disolución del pensamiento mediante la disolución del lenguaje. Los propios conceptos de ortodoxia y herejía se evaporan en la primacía nominalista de la praxis. Desde este punto de vista, más que la propagación de la herejía, el verdadero problema actual de la Iglesia consiste en lo que el P. Lanzetta acertadamente califica de apostasía líquida, que hunde sus raíces en el intento de disociar «los aspectos doctrinal y pastoral de la Revelación, viendo el comienzo de la predicación no en la verdad a creer sino en cómo creer, en vista de sus oportunidades y modalidades».

La crisis religiosa es, como se ve, profunda, pero el propio papa Francisco, durante el ángelus del pasado domingo 18 afirmó que en tiempos de crisis Dios abre nuevas perspectivas que hasta entonces ni imaginábamos; tal vez no sean como nos esperamos, sino como Él sabe. ¿Quién iba a esperar, por ejemplo, sus declaraciones del pasado 18 de diciembre al diario español ABC?

El Papa, que en la época del sínodo postamazónico de 2019 contrapuso la sabiduría de los nativos a la arrogancia de los conquistadores españoles, dice hoy: « La hermenéutica, para interpretar un hecho histórico, tiene que ser la de su época, no la actual. Evidentemente que ahí [en Hispanoamérica, nota de la redacción] se mató gente, evidentemente que hubo explotación, pero también los indios se mataron entre ellos. El ambiente de guerra no lo exportaron los españoles. Y la conquista fue de todos; distingo entre colonización y conquista; no me parece que España se limitara a conquistar. Es discutible, pero colonizó: Si uno lee las directivas de los reyes españoles de la época sobre cómo debían actuar sus representantes, ningún rey de ningún otro país hizo tanto.  España no practicó la piratería; eso hay que tenerlo en cuenta. Hay que decir que detrás de todo esto hay una mística: España sigue siendo la Madre Patria, algo que no todos los países pueden decir». ¿Tiene razón Marcello Veneziani cuando afirma que de un tiempo a esta parte el papa Francisco está cambiando de postura (La Verità, 17 de diciembre de 2022), o será más bien que asistimos al desarrollo de un programa político inspirado en una filosofía coherente de la praxis?

(Traducido por Bruno de la Inmaculada)

Roberto de Mattei
Roberto de Matteihttp://www.robertodemattei.it/
Roberto de Mattei enseña Historia Moderna e Historia del Cristianismo en la Universidad Europea de Roma, en la que dirige el área de Ciencias Históricas. Es Presidente de la “Fondazione Lepanto” (http://www.fondazionelepanto.org/); miembro de los Consejos Directivos del “Instituto Histórico Italiano para la Edad Moderna y Contemporánea” y de la “Sociedad Geográfica Italiana”. De 2003 a 2011 ha ocupado el cargo de vice-Presidente del “Consejo Nacional de Investigaciones” italiano, con delega para las áreas de Ciencias Humanas. Entre 2002 y 2006 fue Consejero para los asuntos internacionales del Gobierno de Italia. Y, entre 2005 y 2011, fue también miembro del “Board of Guarantees della Italian Academy” de la Columbia University de Nueva York. Dirige las revistas “Radici Cristiane” (http://www.radicicristiane.it/) y “Nova Historia”, y la Agencia de Información “Corrispondenza Romana” (http://www.corrispondenzaromana.it/). Es autor de muchas obras traducidas a varios idiomas, entre las que recordamos las últimas:La dittatura del relativismo traducido al portugués, polaco y francés), La Turchia in Europa. Beneficio o catastrofe? (traducido al inglés, alemán y polaco), Il Concilio Vaticano II. Una storia mai scritta (traducido al alemán, portugués y próximamente también al español) y Apologia della tradizione.

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