Lean ustedes esta breve carta de un fiel laico: dice verdades como puños. Y representa, en palabras sencillas, la tragedia del cisma interior que padece nuestra Iglesia desde hace décadas. En pocas frases, que no necesitan explicación, este señor muestra su inquietud e impotencia. Y ante ello sólo cabe responder que hay que confiar en la Divina Providencia y a la vez seguir trabajando con constancia y fidelidad haciendo nuestra esa expresión hermosa de San Ignacio de Loyola: “Señor, trabajo como si todo dependiera de mi pero se que todo depende de Ti”.

Pues a continuación lean lo que es la VIDA MISMA:





Urge la “re-evangelización” de los religiosos, religiosas y sacerdotes (y quizás obispos…).

No basta con evangelizar a los laicos si a continuación hay una enorme cantidad de monjas, sacerdotes, monjes, etc. que se dedican a alejar a las personas de la iglesia.

Lo digo por experiencia propia: hace un año conseguí con la ayuda de Dios que una familia entera volviera a la Iglesia. ¿Cual ha sido el resultado?

– El catequista del colegio (cristiano) les dice a los niños que no hace falta ir a misa el Domingo, que basta con leer la biblia.

– Un sacerdote amigo les dice que no hace falta confesarse, que a esa edad (doce años) no se tienen pecados.

– Otro sacerdote (quizás ex-sacerdote) dice a la madre que no les lleve tanto a confesar. Que no hay que obsesionarles con el pecado.

– Un sacerdote le dice al padre que el demonio no existe, que Dios nos salva a todos, que con ser buena persona ya basta… Que Dios no quiere que seamos santos sino que hagamos lo que podamos…

– Una familiar monja, de visita en vacaciones, les dice a todos ellos… bueno… sería una lista interminable… el machismo de la iglesia, el infierno no existe, todos al cielo, no hay que confesarse, los sacramentos son simbolos opcionales, Jesucristo no resucito, los milagros son historietas, etc. etc. etc. etc…. No sigo porque los lectores saben la letanía de sobra….

¿Que hago yo, intentando llevar a las personas a la Iglesia, si luego desde dentro de la Iglesia me las desaniman?

Anónimo (fiel laico de la Iglesia Católica)

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".