PENSAMIENTOS DE SANTA TERESITA (16)

          Nuestro Señor Jesucristo no nos pide nunca sacrificios superiores a nuestras fuerzas. Es cierto que a veces Nurestro Salvador nos hace sentir toda la amargura del Cáliz que presenta a nuestro espíritu. Y cuando pide el sacrificio de todo lo que nos es más querido es imposible, a no ser por una gracia especial, no exclamar como Él en el huerto de los olivos: ¡Padre, aparta de mi este Cáliz!……….para a continuación decir «No se haga mi voluntad sino la tuya»

Padre Santiago González
Padre Santiago González
Sacerdote de la archidiócesis de Sevilla ordenado en el año 2011

Del mismo autor

EVANGELIO DE HOY 18 DE OCTUBRE

Día litúrgico: 18 de Octubre: San Lucas, evangelista Texto del Evangelio (Lc 10,1-9): En...

Últimos Artículos

Entrevista a Cristina Siccardi: pedida, rechazada y publicada

Una conocida publicación periódica cuyo nombre no estamos autorizados...

León XIV en la Plaza de la Concordia

El viaje apostólico de León XIV a Francia entre...

Pío de Pietrelcina: el santo de lo sobrenatural

Lo sobrenatural no sólo se manifiesta en apariciones y...