Juan Diego fue el indio al que se apreció milagrosamente la Virgen María tomando la advocación de Guadalupe. Vivió entre los años 1474 y 1538, cuando México formaba parte del imperio español. Fue canonizado por Juan Pablo II en 2002 y su día es el 9 de Diciembre.
Este joven indio era un cristiano bautizado por los misioneros españoles y muy ligado a la comunidad franciscana de su localidad, Tlatelolco. Estos franciscanos admiraban la piedad, fervor y voluntad de este indígena que cada día recorría andando mucha distancia para asistir a la Santa Misa. El 9 de diciembre de 1531, cuando iba de camino por el campo, la Virgen María se le apareció y le pidió que informase al Obispo de que en ese lugar había que edificar un Santuario. Como quiera que el Obispo en principio no creyó al piadoso Juan Diego, y tras lamentarse éste ante la Madre Santísima de no haber sido escuchado, la Señora pidió al indio que recogiese unas rosas que milagrosamente había en un cerro durante ese invierno frío, y que las metiese en su ayate (manto indio). Al mostrar esas rosas al Obispo, y en presencia de otras personas, la preciosa imagen de María apareció impresa en el mismo ayate, y ante ese milagro el Obispo creyó y también todos los testigos del hecho.
San Juan Diego, piadoso y dulce devoto de María Santísima, intercede por nosotros

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".