Orar

Nuestro Señor Jesucristo oraba al Padre a diario, tanto al amanecer como al atardecer. Y cuando había de tomar una decisión importante (como nombrar a sus apóstoles) pasaba la noche entera haciendo oración. Orar es necesario….vital….para la salud del Alma, y no hemos de dejarlo sólo para cuando el ánimo lo pida: eso es reducir el trato con Dios a lo meramente emocional. La oración desde el Corazón ha de incluir una auto-disciplina que nos mueva a orar TODOS LOS DÍAS sin excepción, tengamos o no ánimo. Se trata de escuchar la Voluntad de Dios para nuestra vida, y de tratar con intimidad al Señor para vivir desde el Amor a Él. Para ello conviene hacerse de subsidios (ayudas) que, sin convertir la oración en sola lectura espiritual, nos aporten elementos de acercamiento a la Palabra de Dios para abrir ante ella nuestros corazones y no sólo nuestros ojos u oídos. Desde este blog proponemos el acceso diario a esta web del Sacerdote Don Francisco Fernández Carvajal. En este enlace aparece cada día, siguiendo el calendario litúrgico, una reflexión breve dividida en tres puntos. Personalmente invito a todos los lectores a dedicar cada mañana media hora de oración con la excelente ayuda de estas meditaciones, quizás dedicando diez minutos a la lectura-reflexión íntima de cada punto. Os animo a ello y recuerdo que Santa Teresa de Jesús afirmaba “quien ore al menos quince minutos cada día puede estar seguro de su Salvación”:

http://www.hablarcondios.org/meditaciondiaria.asp