Parece ser necesario repetir algo ya dicho en muchas ocasiones. No creemos que nuestros lectores veteranos padezcan este síndrome, pero bastantes personas parecen confundidas, especialmente aquellos a quienes Francisco ha empujado a la Tradición.

Por lo tanto, reiteremos lo que ya hemos repetido durante cinco años o más, para que conste:

  • El Sedevacantismo es una postura indefendible.
  • Benedicto, a quien estamos profundamente agradecidos por el Summorum, resignó de su cargo, nos abandonó y nos arrojó a los lobos.
  • El Papa Bergoglio es, de hecho, el Papa—que Dios nos asista.

Dicho esto, dediquémonos a salvar nuestras almas y dejar que Dios resuelva este desastre total.

(Traducido por DAVCC. Artículo original)