Pablo de Tebas es considerado el primer ermitaño. Nació hacia el año 228 y vivió más de cien años. Su día es el 15 de Enero y es recordado tanto por la Iglesia Católica como por la Copta Cristiana de Egipto.
De familia rica que le proporcionó de joven una esmerada educación, era cristiano fiel y dispuesto a dar la vida en medio de la persecución decretada por Decio en todo el imperio romano. Delatado por algunos familiares que deseaban heredar su patrimonio, Pablo se retiró al desierto para dedicarse a la oración y la penitencia.  Según la tradición, su único alimento durante tantos años le venía a través de un pájaro. Al final de su vida recibió la visita de San Antonio Abad, cuya memoria se celebra el 17 de Enero, a quien pidió la túnica para ser sepultado. En Pablo Ermitaño se inspira la Orden de San Pablo Eremita fundada en Hungría durante el siglo XIII. San Pablo el ermitaño consagró su vida a orar por la salvación de los demás, y ahí radica el sentido de su penitencia, en darle un valor sobrenatural al sufrimiento y austeridad ofrecidos por amor a Dios.

          San Pablo Ermitaño, tan longevo como santo, intercede por nosotros

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".